Unidad y vocación

San PabloEfesios 4, 1-6"Yo, pues -que estoy prisionero por la causa del Señor- los exhorto a que caminen de una manera digna de la vocación con que fueron llamados, con toda humildad y mansedumbre, con constancia, soportándose unos a otros con caridad, solícitos por conservar la unidad del Espíritu con el vínculo de la paz. Solo hay un cuerpo y un Espíritu, como también una sola esperanza, la de vuestra vocación. Solo un Señor, una fe, un bautismo, un Dios y Padre de todos, que está sobre todos, por todos y en todos".
Pablo nos hace un llamado a distinguir nuestra vocación, pero con una intención muy especial, que es servir a Dios con humildad pero haciendo uso de nuestros carismas y vocaciones que son un don del Espíritu Santo.

En esta lectura nos da también la clave para servirle al Señor de una manera digna, con humildad, mansedumbre y constancia, soportándose con caridad y buscando la unidad.

Así como Dios es uno en tres Personas, la iglesia debe ser una con Cristo, porque es Él quien nos lleva al Padre y nos regala la salvación.

¿Pero qué significa ser unidad con Cristo? Todo en la iglesia católica nos lleva a Cristo y Cristo al Padre celestial. Así que ser uno con Cristo significa también que somos o debemos tratar de ser como Él: humilde, compasivo, obediente del Padre, es decir, la máxima manifestación del Amor.

Nota destacada de la semana anterior

Papa Francisco: "Ante tus pecados, ¿te dejas ‘misericordiar’ por el Señor?"