Evangelio, Lunes 23 de abril, 2012

El consejo de hoy, para nuestro crecimiento personal.
Hay que Saber Vivir.

No sé si la vida es corta o demasiado larga para nosotros, pero sé que nada de lo que vivimos tiene sentido, si no tocamos los corazones de la gente., y más los de aquellos a quien queremos A menudo basta con ser: Brazo que envuelve, Palabra que consuela, Silencio que respeta, Alegría que contagia, Lágrimas que corren, Mirada que acaricia, Deseo que satisfaga, Amor que promueve.

Y esto no es cosa de otro mundo, es lo que da sentido a la vida. Es lo que hace que la vida, no sea ni corta ni demasiado larga. Más que sea intensa, verdadera, pura... Mientras dura...
La Vida es como una Moneda Puede gastarla cuando quiera, pero solamente puede hacerlo una vez.


“Todos son nuestros compañeros de viaje y con ellos tenemos que compartir y a ellos tenemos que amar y respetar". Papa Juan Pablo II

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EVANGELIO DE HOY
Lunes 23 de Abril de 2012

Santoral


· Primera Lectura: Hechos 6,8-15
"No lograban hacer frente a la sabiduría y al espíritu con que hablaba"

En aquellos días, Esteban, lleno de gracia y poder, realizaba grandes prodigios y signos en medio del pueblo. Unos cuantos de la sinagoga llamada de los libertos, oriundos de Cirene, Alejandría, Cilicia y Asia, se pusieron a discutir con Esteban; pero no lograban hacer frente a la sabiduría y al espíritu con que hablaba. Indujeron a unos que asegurasen: "Le hemos oído palabras blasfemas contra Moisés y contra Dios." Alborotaron al pueblo, a los ancianos y a los escribas, agarraron a Esteban por sorpresa y lo condujeron al Sanedrín, presentando testigos falsos que decían: "Este individuo no para de hablar contra el templo y la Ley. Le hemos oído decir que ese Jesús de Nazaret destruirá el templo y cambiará las tradiciones que recibimos de Moisés." Todos los miembros del Sanedrín miraron a Esteban, y su rostro les pareció el de un ángel.


· Salmo Responsorial: 118
"Dichoso el que camina en la voluntad del Señor."


Aunque los nobles se sienten a murmurar de mí, / tu siervo medita tus leyes; / tus preceptos son mi delicia, / tus decretos son mis consejeros. R.
Te expliqué mi camino, y me escuchaste: / enséñame tus leyes; / instrúyeme en el camino de tus decretos, / y meditaré tus maravillas. R.
Apártame del camino falso, / y dame la gracia de tu voluntad; / escogí el camino verdadero, / deseé tus mandamientos. R.



· Evangelio: Juan 6,22-29
"Trabajad, no por el alimento que perece, sino por el alimento que perdura para la vida eterna"

Después que Jesús hubo saciado a cinco mil hombres, sus discípulos lo vieron caminando sobre el lago. Al día siguiente, la gente que se había quedado al otro lado del lago notó que allí no había habido más que una lancha y que Jesús no había embarcado con sus discípulos, sino que sus discípulos se habían marchado solos. Entretanto, unas lanchas de Tiberíades llegaron cerca del sitio donde habían comido el pan sobre el que el Señor pronunció la acción de gracias. Cuando la gente vio que ni Jesús ni sus discípulos estaban allí, se embarcaron y fueron a Cafarnaún en busca de Jesús. Al encontrarlo en la otra orilla del lago, le preguntaron: "Maestro, ¿cuándo has venido aquí?" Jesús les contestó: "Os lo aseguro, me buscáis, no porque habéis visto signos, sino porque comisteis pan hasta saciaros. Trabajad, no por el alimento que perece, sino por el alimento que perdura para la vida eterna, el que os dará el Hijo del hombre; pues a éste lo ha sellado el Padre, Dios." Ellos le preguntaron: "Y, ¿qué obras tenemos que hacer para trabajar en lo que Dios quiere?" Respondió Jesús: "La obra que Dios quiere es ésta: que creáis en el que él ha enviado."


Reflexión

REFLEXION DEL SANTO EVANGELIO: Es importante el trabajo en nuestra vida, Jesús mismo trabajó de la misma manera que nosotros lo hacemos; después, como trabajo, realizó el anuncio de la Palabra de Dios. El mismo San Pablo les dice a los tesalonicenses: "El que no quiera trabajar que tampoco coma". Sin embargo, ya había dicho Jesús que no sólo de pan vive el hombre. Es, pues, importante, junto con nuestro trabajo cotidiano con el cual sostenemos el cuerpo, el trabajar también por el alimento espiritual el cual nos es dado por el mismo Cristo.

La lectura diaria del "pan de la Palabra", nuestra lectura espiritual, nuestro rato de oración son los elementos que, como veremos en estos días, unidos a la Eucaristía, hacen que nuestra vida espiritual crezca y se fortalezca. Muchos cristianos hoy en día viven con una grande anemia espiritual que los puede llevar incluso a la muerte espiritual. Si en todos los comerciales de golosinas han incluido la frase: "Aliméntate bien, come frutas y verduras", nosotros podríamos decir: ¡Aliméntate bien, ora, medita y comulga!



REFLEXION DE LA PRIMERA LECTURA: Al escuchar esta lectura nos llena de admiración el odio que se puede llegar a crear sobre una persona por el simple hecho de creer en Jesús. Sin embargo, qué lejos estaban las comunidades cristianas de aquel tiempo, en pensar que esto le sucedería a Esteban. ¿Lo haríamos nosotros los cristianos con nuestros propios hermanos cristianos? Las divisiones que han existido, y que aun desgraciadamente existen en la Iglesia, han sido motivo para calumniar, herir, desterrar e incluso llegar a matar aquellos que no profesan la fe de la misma manera. Las luchas religiosas en todo el mundo lo único que han dejado es hambre, miseria, muerte, desolación y sobre todo grandes heridas en el corazón de los creyentes. ¿La causa?, que no dejamos que Dios arregle las cosas, sino que las queremos arreglar nosotros, y de esta manera el odio solo engendra más odio.

Esteban, nos dice la escritura, lleno del Espíritu Santo, dejó que Dios hablara por medio de él, con palabras de amor, no con espadas ni con lanzas. En tu trato con hermanos que no profesan la fe como tú, permite a Dios actuar; si te atacan, siéntete feliz de padecer por el nombre de Jesús, y tu caridad mostrará a tus adversarios que Dios verdaderamente vive en ti. Recuerda que el amor siempre vence.


Señor, te pido tu cortesía y dulzura para tratar con los que profesan algo diferente de lo que yo creo; los que difieren en aspectos de fe, de moral y sobre todo los que difieren con respecto a tu divinidad, Jesús; enséñame a ser cortés y afable y que en esa manera de tratarlos, ellos puedan descubrirte a ti.

En este día buscaré a esas personas de otra religión con las que siempre se suscitan confrontaciones, o a aquel que niega la fe y profesa ser irreligioso con el que también suelo discutir, y hoy simplemente escucharé con atención, no responderé ataques con ataques, sino responderé con cortesía y amabilidad, confiando en que Dios se manifestará de una manera más fuerte en mi testimonio de paz, amor y aceptación.


Permite que el amor de Dios llene hoy tu vida. Ábrele tu corazón.
Como María, todo por Jesús y para Jesús.
Pbro. Ernesto María Caro.

Nota destacada de la semana anterior

Catequesis del Papa Francisco sobre la Eucaristía como encuentro con Dios