Serie Milagros Eucarísticos 02

Milagro Eucarístico Bettbrunn, Alemania 1125


En el 1125, en la aldea de Bettbrunn, un hombre intensamente devoto del Santísimo Sacramento, a causa del celo porque no logró ir a misa todas las veces que deseó, como solución para poder adorar a Dios, decidió substraer una hostia consagrada.

El campesino practicó un agujero en la extremidad superior sobre el bastón que llevó consigo y escondió la Hostia.

Cuando el ganado descansó, el hombre clavó el bastón en el terreno, y se arrodilló delante del Santísimo por muchas horas. Por muchos meses el campesino hizo así hasta que un día, distraídamente, lanzó de impulso el bastón que encerró la Partícula contra el ganado que se había alejado demasiado. 

La Hostia cayó en la tierra y el hombre, intensamente amargado, se inclinó para recogerla. Cada intento por levantarla de tierra le resultó inútil y entonces fue a llamar al cura de Tholling. También al sacerdote le fue imposible recogerla y así pidieron ayuda al Obispo de Regensburg, Hartwich, que fue enseguida al lugar del Prodigio con todo el clero.

Sólo cuando el Obispo prometió construir en aquel lugar una capilla la Hostia se dejó levantar de la tierra. La construcción de la capilla fue terminada en el 1125 y la preciosa Reliquia fue conservada en este lugar hasta el 1330, cuando un incendio lo destruyó todo. La capilla fue reconstruida, y en su interior fue puesto uno de los pilares que se salvó del incendio.

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Texto adaptado de:  Evangelio del Día 2013-04-18 (www.evangeliodeldia.org)
Dibujo tomado de:  http://www.therealpresence.org/eucharst/mir/spanish_pdf/Bettbrunn-spanish.pdf

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