Evangelio del Día - Lunes 8 de setiembre de 2014

Tiempo litúrgico: Ordinario
Color del día: blanco

Santoral
San Pedro Claver


Primera Lectura: Miqueas 5,1-4a
"El tiempo en que la madre dé a luz"

Así dice el Señor: "Pero tú, Belén de Efrata, pequeña entre las aldeas de Judá, de ti saldrá el jefe de Israel. Su origen es desde lo antiguo, de tiempo inmemorial. Los entrega hasta el tiempo en que la madre dé a luz, y el resto de sus hermanos retornará a los hijos de Israel. En pie, pastoreará con la fuerza del Señor, por el nombre glorioso del Señor, su Dios. Habitarán tranquilos, porque se mostrará grande hasta los confines de la tierra, y éste será nuestra paz."

Salmo Responsorial: 12
"Desbordo de gozo con el Señor."
  • Porque yo confío en tu misericordia: alegra mi corazón con tu auxilio.
  • Y cantaré al Señor por el bien que me ha hecho. 

Evangelio: Mateo 1,1-16.18-23
"La criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo"

[Genealogía de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abrahán. Abrahán engendró a Isaac, Isaac a Jacob, Jacob a Judá y a sus hermanos. Judá engendró, de Tamar, a Farés y a Zará, Farés a Esrón, Esrón a Aram, Aram a Aminadab, Aminadab a Naasón, Naasón a Salmón, Salmón engendró, de Rahab, a Booz; Booz engendró, de Rut, a Obed; Obed a Jesé, Jesé engendró a David, el rey. David, de la mujer de Urías, engendró a Salomón, Salomón a Roboam, Roboam a Abías, Abías a Asaf, Asaf a Josafat, Josafat a Joram, Joram a Ozías, Ozías a Joatán, Joatán a Acaz, Acaz a Ezequías, Ezequías engendró a Manasés, Manasés a Amós, Amos a Josías; Josías engendró a Jeconías y a sus hermanos, cuando el destierro de Babilonia. Después del destierro de Babilonia, Jeconías engendró a Salatiel, Salatiel a Zorobabel, Zorobabel a Abiud, Abiud a Eliaquín, Eliaquín a Azor, Azor a Sadoc, Sadoc a Aquim, Aquim a Eliud, Eliud a Eleazar, Eleazar a Matán, Matán a Jacob; y Jacob engendró a José, el esposo de María, de la cual nació Jesús, llamado Cristo.] 

El nacimiento de Jesucristo fue de esta manera: María, su madre, estaba desposada con José y, antes de vivir juntos, resultó que ella esperaba un hijo por obra del Espíritu Santo. José, su esposo, que era justo y no quería denunciarla, decidió repudiarla en secreto. 

Pero, apenas había tomado esta resolución, se le apareció en sueños un ángel del Señor que le dijo: "José, hijo de David, no tengas reparo en llevarte a María, tu mujer, porque la criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo, y tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de los pecados." 

Todo esto sucedió para que se cumpliese lo que había dicho el Señor por el Profeta: "Mirad: la Virgen concebirá y dará a luz un hijo y le pondrá por nombre Emmanuel, que significa "Dios con nosotros."

Reflexión

Este pasaje de la historia de José y María nos presenta el desarrollo final de un proyecto maravilloso pensado por Dios, después del pecado de nuestros primeros padres. Dios no estaba dispuesto a dejar que su proyecto de amor para el hombre se arruinara por culpa del pecado y del intruso que había llevado a la muerte a sus creaturas. 

Así que fue desarrollando un maravilloso plan que entra en su última etapa con el nacimiento de nuestra Madre Santísima, la purísima Virgen María. Su nacimiento marca el momento en que dicho proyecto inicia su fase de desarrollo. Qué lejos estaban los padres de nuestra Madre santísima de conocer los divinos planes que Dios tenía para su hija, la cual llegaría a ser la madre del Emmanuel, como nos lo indica nuestro texto evangélico. Este proyecto de salvación aún no termina y cada uno de nosotros tiene una participación mucho muy especial, por lo que desde el momento de nuestro nacimiento, Dios puso en nosotros, como en María, todos los dones que necesitaríamos para cumplir este plan. 

Nuestro nacimiento pone en marcha esa parte del plan, en el cual no pueden faltar, a pesar de que en su realización tengamos, momentos de sufrimiento y dificultad. No te asustes ni te angusties en estos momentos difíciles, ya que si para superarlos Dios necesitara enviarte un ángel, no dudes que lo hará. Eres parte de un proyecto y Dios no te dejará solo, como lo hizo con María, solo déjate conducir como ella por el Espíritu Santo.

Quien ve a María Santísima está viendo la obra perfecta de la creación de Dios. Ella es la concreción del proyecto de Dios para el hombre. Llamada a ser la Madre de Dios, con mano maestra la creó, y la modeló con perfección para que en ella pudiéramos ver nuestra misma imagen, pero llevada al estado de perfección. 

Por ello, como dice el apóstol san Pablo, a los que llama, los justifica, es decir los redime, y a los que redime los glorifica. María, llamada a ser Madre del Salvador, fue “justificada”, es decir, redimida desde el primer momento de su concepción, y al final de su vida, de una vida de respuesta total a Dios, Él mismo la glorificó. Celebrar la “Natividad de María” es celebrar nuestro nacimiento a la vida de la gracia, es recordar que la vida humana está llamada a vivir en la gracia y a participar de la gloria de Dios. 

Te invito a recordar en este día el día de tu bautismo y a pensar que de la misma manera como María supo responder a Dios, también nosotros podemos, si dejamos que el Espíritu Santo, como en ella, dirija nuestra vida.

Acción

Madre María, enséñame a ser cómo tú, a tener un corazón dócil, a llenarme de la gracia de Dios y sobre todo, a decir siempre "sí". Ruega por nosotros santa madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las divinas gracias y promesas de nuestro Señor Jesucristo.

Hoy imitaré con más tesón tres valores fundamentales en María:
1. Su humildad. 2. Su comunión con Dios. 3. Y su actitud de servicio constante.

Permite que el amor de Dios llene hoy tu vida. Ábrele tu corazón. 
Como María, todo por Jesús y para Jesús. 

Pbro. Ernesto María Caro

Adaptado de:
Evangelización Activa

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