Quiero tener el corazón de María

Que el Señor Jesucristo nos de la gracia, en este tiempo de cuaresma, de disponer nuestro corazón a la voluntad de Dios como lo hizo la Santísima Virgen María. Que tengamos un corazón puro, lleno de amor, de misericordia y de paz. 

María sufrió enormemente la pasión de su hijo Jesucristo, con dolor de madre se mantuvo a su lado en cada minuto del camino al calvario, pero tenía la certeza y la confianza en Dios, de que estaba cumpliendo su santa voluntad. 

María abrió así su corazón al mundo, llenó del amor de Dios a toda la humanidad, y nos mostró que el sacrificio de su hijo nos brindó la salvación, si la aceptamos con nuestros buenos actos y nuestra vida correcta. 


Permítenos, Espíritu Santo, que nuestro corazón se una al de María Santísima para conocer la misericordia de su hijo Jesucristo,
Señor del Universo.

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