Lecturas de la Misa del día y sus reflexiones – Jueves 12 de noviembre de 2015


Tiempo Litúrgico: Ordinario
Color: Rojo

Santoral



Primera Lectura: Sabiduría 7, 22-8,1
"La sabiduría es reflejo de la luz eterna, espejo nítido de la actividad de Dios"

La sabiduría es un espíritu inteligente, santo, único, múltiple, sutil, móvil, penetrante, inmaculado, lúcido, invulnerable, bondadoso, agudo, incoercible, benéfico, amigo del hombre, firme, seguro, sereno, todopoderoso, todo vigilante, que penetra todos los espíritus inteligentes, puros, sutilísimos. La sabiduría es más móvil que cualquier movimiento, y, en virtud de su pureza, lo atraviesa y lo penetra todo; porque es efluvio del poder divino, emanación purísima de la gloria del Omnipotente; por eso, nada inmundo se le pega. 

Es reflejo de la luz eterna, espejo nítido de la actividad de Dios e imagen de su bondad. Siendo una sola, todo lo puede; sin cambiar en nada, renueva el universo, y, entrando en las almas buenas de cada generación, va haciendo amigos de Dios y profetas; pues Dios ama sólo a quien convive con la sabiduría. 

Es más bella que el sol y que todas las constelaciones; comparada a la luz del día, sale ganando, pues a éste le releva la noche, mientras que a la sabiduría no le puede el mal. Alcanza con vigor de extremo a extremo y gobierna el universo con acierto.

Salmo Responsorial: 118
"Tu palabra, Señor, es eterna."
  • Tu palabra, Señor, es eterna, más estable que el cielo.
  • Tu fidelidad de generación en generación, igual que fundaste la tierra y permanece.
  • Por tu mandamiento subsisten hasta hoy, porque todo está a tu servicio.
  • La explicación de tus palabras ilumina, da inteligencia a los ignorantes.
  • Haz brillar tu rostro sobre tu siervo, enséñame tus leyes.
  • Que mi alma viva para alabarte, que tus mandamientos me auxilien.

Evangelio: Lucas 17, 20-25
"El reino de Dios está dentro de vosotros"

En aquel tiempo, a unos fariseos que le preguntaban cuándo iba a llegar el reino de Dios Jesús les contestó: "El reino de Dios no vendrá espectacularmente, ni anunciarán que está aquí o está allí; porque mirad, el reino de Dios está dentro de vosotros." 

Dijo a sus discípulos: "Llegará un tiempo en que desearéis vivir un día con el Hijo del hombre, y no podréis. Si os dicen que está aquí o está allí, no os vayáis detrás. Como el fulgor del relámpago brilla de un horizonte a otro, así será el Hijo del hombre en su día. Pero antes tiene que padecer mucho y ser reprobado por esta generación."

Reflexión sobre la Primera Lectura

Después de esta vibrante definición de la Sabiduría divina, pocas cosas tendríamos qué decir, y mucho qué orar para que sea una realidad en nosotros.

Podemos ver, como ya lo hemos meditado, cómo su presencia en nosotros nos hace personas que piensan y actúan de modo diferente, por eso es que continuamente insistimos en que el cristiano, que por el bautismo ha sido inundado de esta Sabiduría divina, debe ser y mostrarse a los demás como una persona sin doblez. 

Sus juicios, sus acciones, sus palabras, en fin todo su ser, manifiestan la presencia de Dios y por ello es capaz de llevar su vida y sus asuntos de una manera distinta. Esta Sabiduría, por ser producto de la gracia, no se adquiere en los libros sino en el trato íntimo con Dios. 

Es por ello que nos encontramos a lo largo de la historia con personas prácticamente iletradas, pero que han sido capaces de fundar órdenes religiosas, de conducir a los pueblos, pero sobre todo, de construir en medio de su comunidad el Reino de los cielos. Dios la da con abundancia a sus amigos, a aquellos que lo frecuentan, que lo toman en cuenta en sus decisiones, que están comprometidos con él a crear una amistad sólida.

Ojalá que el conocer todo lo que la Sabiduría divina hace en nosotros, nos ayude a desearla con todo el corazón, a pedirla y a recibirla con gozo.

Reflexión sobre el Evangelio

Dos enseñanzas fundamentales nos deja hoy nuestro Señor: primera, y quizás la más importante, el Reino de los cielos es ya una realidad, es decir, el cielo está ya entre nosotros. 

Sin embargo, es una realidad que sólo es visible y puede ser vivida en la medida en que entramos en la esfera divina mediante la gracia que produce el Espíritu Santo; es decir, en la medida que alimentamos al Espíritu en nuestra vida por medio de la oración, los sacramentos y la meditación diaria de la palabra de Dios, se abre delante de nosotros el horizonte del Reino, en donde el amor, la alegría y la paz son una verdadera realidad.

La segunda, y que se sigue de ésta es: ¿Quién estará preocupado por la llegada definitiva de Jesús, si Jesús es ya una realidad en nuestros corazones y en nuestra vida? Las profecías "apocalípticas" son sólo para los que no viven en gracia, ellos sí tienen por qué preocuparse.

Oración

Señor, bendita sea tu sabiduría que perdura de generación en generación y que penetra los corazones de cuantos se dejan alcanzar por ella. Que inunde mi corazón para poder ser con ella un reflejo de tu grandeza.

Acción

Buscaré llenarme de la sabiduría de Dios, perseverando en mi vida sacramental.

Permite que el amor de Dios llene hoy tu vida. Ábrele tu corazón. 
Como María, todo por Jesús y para Jesús. 

Pbro. Ernesto María Caro

Adaptado de:
Evangelización Activa
Verificado en:
Ordo Temporis 2015 Conferencia Episcopal de Costa Rica

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