Lecturas de la Misa del día y sus reflexiones – Miércoles 13 de setiembre de 2017


Tiempo Litúrgico: Ordinario
   Color del día: Blanco   

Santo del día:


          Primera Lectura
Lectura de la carta del apóstol san
Pablo a los colosenses (3, 1-11)
Ustedes han muerto con Cristo. Den muerte
todo lo malo que hay en ustedes.

Hermanos: Puesto que ustedes han resucitado con Cristo, busquen los bienes de arriba, donde está Cristo, sentado a la derecha de Dios. Pongan todo el corazón en los bienes del cielo, no en los de la tierra, porque han muerto y su vida está escondida con Cristo en Dios.

Cuando se manifieste Cristo, vida de ustedes, entonces también ustedes se manifestarán gloriosos juntamente con él. Den muerte, pues, a todo lo malo que hay en ustedes: la fornicación, la impureza, las pasiones desordenadas, los malos deseos y la avaricia, que es una forma de idolatría.

Esto es lo que atrae el castigo de Dios sobre aquellos que no lo obedecen. Todo esto lo hacían también ustedes en su vida anterior. Pero ahora dejen a un lado todas estas cosas: la ira, el rencor, la maldad, las blasfemias y las palabras obscenas. 

No sigan engañándose unos a otros; despójense del modo de actuar del viejo yo y revístanse del nuevo yo, el que se va renovando conforme va adquiriendo el conocimiento de Dios, que lo creó a su propia imagen.

En este orden nuevo ya no hay distinción entre judíos y no judíos, israelitas y paganos, bárbaros y extranjeros, esclavos y libres; sino que Cristo es todo en todos.

Reflexión sobre la Primera Lectura

Uno de los factores que atrasan completamente nuestra vida espiritual y que nos impiden llegar a disfrutar la vida del Reino, la auténtica vida en el Espíritu, es una falta de decisión, que yo le llamo radicalidad. Nos gusta demasiado el pecado y no queremos tomar la decisión terminante de dejar atrás nuestros viejos hábitos, lugares, palabras, compañías.

Cuán cierta es la expresión de Jesús en el Evangelio: “El que quiera seguirme, que renuncie a sí mismo y tome su cruz”. Ser cristiano no es cosa fácil, es para gente decidida, para la gente que quiere tomar el reto de ser del Señor y para esto, como nos lo dice hoy san Pablo, hay que darle muerte al hombre viejo. Esto no es otra cosa que dejar atrás todo aquello que pueda ser ocasión de pecado. Jesús con claridad nos lo dice en el Evangelio cuando afirma: “Si tu ojo, tu mano o tu pie te es ocasión de pecado, arráncalo y tíralo lejos de ti”. 

Con esto nos habla de radicalidad, de radicalidad que puede ser tremendamente dolorosa, sin embargo, si no arrancamos y erradicamos todo aquello que nos lleva al pecado, si no tomamos la decisión de ser totalmente de Jesús y nos lanzamos al vacío para depositarnos en sus brazos, será muy difícil que nuestra vida alcance la plenitud. Nuestra oración es el bastión de apoyo, pero necesita de tu decisión. Decídete hoy, Jesús tiene una vida maravillosa para ti.

Salmo responsorial
(144, 2-3. 10-11. 12-13ab)
R/  El Señor es bueno con todos. 
  • Un día tras otro bendeciré tu nombre y no cesará mi boca de alabarlo. Muy digno de alabanza es el Señor, por ser su grandeza incalculable. R. 
  • Que te alaben, Señor, todas tus obras y que todos tus fieles te bendigan. Que proclamen la gloria de tu reino y narren tus proezas a los hombres. R. 
  • Que muestren a los hombres tus proezas, el esplendor y la gloria de tu reino. Tu reino, Señor, es para siempre y tu imperio, por todas las generaciones. R.

† Lectura del santo Evangelio
según san Lucas (6, 20-26)
Dichosos los pobres.
- ¡Ay de ustedes, los ricos!

En aquel tiempo, mirando Jesús a sus discípulos, les dijo: “Dichosos ustedes los pobres, porque de ustedes es el Reino de Dios. Dichosos ustedes los que ahora tienen hambre, porque serán saciados. Dichosos ustedes los que lloran ahora, porque al fin reirán.

Dichosos serán ustedes cuando los hombres los aborrezcan y los expulsen de entre ellos, y cuando los insulten y maldigan por causa del Hijo del hombre. Alégrense ese día y salten de gozo, porque su recompensa será grande en el cielo. Pues así trataron sus padres a los profetas.

Pero, ¡ay de ustedes, los ricos, porque ya tienen ahora su consuelo! ¡Ay de ustedes, los que se hartan ahora, porque después tendrán hambre! ¡Ay de ustedes, los que ríen ahora, porque llorarán de pena! ¡Ay de ustedes, cuando todo el mundo los alabe, porque de ese modo trataron sus padres a los falsos profetas!”

Reflexión sobre el Evangelio

San Lucas resume en este apartado de su evangelio el sermón de las bienaventuranzas. Es importante darnos cuenta que los criterios de Jesús son diametralmente opuestos a los que ordinariamente tiene el mundo. 

Sólo por poner un ejemplo: el hombre de hoy quiere estar siempre satisfecho, pasársela bien, y piensa que en esto está su felicidad. La experiencia nos dice que esta "saciedad" nunca se da, incluso que, en la medida que más "tiene", que mejor se la pasa, cada vez se siente más vacío. Conocí a un hombre tan miserable, pero tan miserable, que lo único que tenía era dinero. 

Sólo cuando el hombre tiene hambre de lo infinito es cuando puede ser verdaderamente saciado. Revisemos hoy nuestros valores. ¿En cuál de las categorías que nos propone Jesús estamos?

Oración

Señor Dios, concédenos ser dóciles al llamado de Cristo para que, abandonando todo lo que nos aleja de ti, podamos ser merecedores de la gracia de tu reino eterno.

Acción

Elegiré un área de mi vida en la que quiero trabajar para ser más fiel al llamado de Jesús.

Permite que el amor de Dios llene hoy tu vida. Ábrele tu corazón. 
Como María, todo por Jesús y para Jesús. 

Pbro. Ernesto María Caro

Adaptado de:
Evangelización Activa, La Misa de Cada Día (CECOR), Catholic.net, ACI Prensa
Verificado en:
Ordo Temporis Ciclo A - 2017, Conferencia Episcopal de Costa Rica

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