Tiempo Litúrgico: Ordinario. Semana XVI - Feria.
Color del día: Verde.
Memoria libre: San Apolinar, obispo y mártir.
Antífona de entrada
Alégrese el corazón de los que buscan al Señor. Busquen al Señor y serán fuertes; busquen su rostro sin descanso.
Oración colecta
Dios todopoderoso y eterno, aumenta en nosotros la fe, la esperanza y la caridad, y para que merezcamos alcanzar lo que nos prometes, concédenos amar lo que nos mandas. Por nuestro Señor Jesucristo.
PRIMERA LECTURA
Hombre, se te ha hecho saber
lo que el Señor quiere de ti
Lectura de la profecía de
Miqueas 6, 1-4. 6-8
Escuchad lo que dice el Señor, el pleito del Señor con su pueblo.
«En pie, pleitea con las montañas, que escuchen tu voz las colinas».
Escuchad, montañas, el pleito del Señor, vosotros, inalterables cimientos de la tierra: el Señor pleitea con su pueblo con Israel se querella.
«Pueblo mío, ¿qué te he hecho? ¿en qué te he molestado? Respóndeme.
Yo te saqué de Egipto y te libré de la servidumbre.
Yo te envié a Moisés, Aarón y María».
¿Con qué me presentaré al Señor y me inclinaré ante el Dios excelso?
¿Me presentaré con holocaustos, con terneros de un año?
¿Le agradarán al Señor mil bueyes, miríadas de ríos de aceite?
¿Le ofreceré mi primogénito por mi falta; el fruto de mis entrañas por mi pecado?
Hombre, se te ha hecho saber lo que es bueno, lo que el Señor quiere de ti: tan solo practicar el derecho, amar la bondad, y caminar humildemente con tu Dios.
Palabra de Dios.
Reflexión sobre la Primera Lectura
Este texto del profeta Miqueas nos presenta la actitud clásica del hijo que sabe que ha hecho mal, que su padre lo pondrá a juicio y que de éste no saldrá bien librado, así que se pregunta: ¿con qué lo contentaré? ¿Le compraré un chocolate? ¿Lo invitaré a pasear? La respuesta es la que al final nos propone el profeta: ¡Obedécelo! En la actualidad nos encontramos con una situación semejante a la que ocurría en tiempos del profeta.
Hoy la gente quiere agradar a Dios únicamente con prácticas religiosas, muchas de las cuales dada la actitud, resultan vacías y estériles como ocurría en el siglo VIII a.C., cuando ha predicado Miqueas.
En los últimos versículos nos dice que lo que realmente agrada al Señor es que practiquemos la justicia, que no es otra cosa que amar a nuestros semejantes; que amemos la lealtad, esto es que cumplamos con nuestros compromisos en todos los ámbitos (con el cónyuge, los hijos, los padres, los amigos, el trabajo) y que seamos humildes con Dios, esto es que amemos realmente al Señor y lo reconozcamos verdaderamente como el Señor de nuestra vida.
Con esto, el profeta nos presenta con anticipación la enseñanza que resume el evangelio de Cristo. No valen de nada delante de Dios nuestras prácticas religiosas si éstas no están acompañadas de amor a Dios y a los hermanos, cuando la religión es sólo un "cumplir" y no una vida en el Espíritu. Úne a tus prácticas religiosas el amor y de esta forma tu relación con Dios y con los demás crecerá.
Salmo responsorial
Sal 49, 5-6. 8-9. 16bc-17. 21 y 23
R. Al que sigue buen camino
le haré ver la salvación de Dios.
- «Congregadme a mis fieles, que sellaron mi pacto con un sacrificio». Proclame el cielo su justicia; Dios en persona va a juzgar. R.
- «No te reprocho tus sacrificios, pues siempre están tus holocaustos ante mí. Pero no aceptaré un becerro de tu casa, ni un cabrito de tus rebaños» R.
- «¿Por qué recitas mis preceptos y tienes siempre en la boca mi alianza, tú que detestas mi enseñanza y te echas a la espalda mis mandatos?» R.
- «Esto haces, ¿y me voy a callar? ¿Crees que soy como tú? Te acusaré, te lo echaré en cara. El que me ofrece acción de gracias, ése me honra; al que sigue buen camino le haré ver la salvación de Dios». R.
Aclamación antes del Evangelio
Cf. Sal 94, 8a. 7d
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
No endurezcáis hoy vuestro corazón; escuchad la voz del Señor R.
EVANGELIO
Cuando juzguen a esta generación,
la reina del Sur se levantará
Lectura del santo Evangelio
según san Mateo 12, 38-42
En aquel tiempo, algunos de los escribas y fariseos dijeron a Jesús: «Maestro, queremos ver un milagro tuyo».
Él les contestó: «Esta generación perversa y adúltera exige una señal; pero no se le dará más signo que el del profeta Jonás. Tres días y tres noches estuvo Jonás en el vientre del cetáceo; pues tres días y tres noches estará el Hijo del hombre en el seno de la tierra.
Los hombres de Nínive se alzarán en el juicio contra esta generación y harán que la condenen; porque ellos se convirtieron con la proclamación de Jonás, y aquí hay uno que es más que Jonás.
Cuando juzguen a esta generación, la reina del Sur se levantará y hará que la condenen, porque ella vino desde los confines de la tierra, para escuchar la sabiduría de Salomón, y aquí hay uno que es más que Salomón».
Palabra del Señor.
Reflexión sobre el Evangelio
Este Evangelio revela que aquellos fariseos presentes no estaban buscando la verdad, no estaban buscando creer, están poniendo condiciones, porque signos ya han visto. El problema es la resistencia interior que hay en ellos.
Ciertamente hay que matizar; nosotros podemos pedir signos o señales para tener más claridad en la voluntad de Dios, pero debemos tener cuidado de no caer en la tentación de pedir señales para retrasar la conversión. Si Dios me demuestra más, entonces responderé, o tiene que pasar esto para ver si es cierto.
Ahora el Evangelio nos muestra que la lógica no es que primero se tenga que tener todo claro y luego se dé el paso. Es dando el paso como se empieza a comprender. Por eso Jesús responde con dureza. En algunas traducciones podemos leer ‘Generación perversa y adúltera’; adúltera porque quiere a Dios sin comprometerse con Él; quiere signos pero sin transformación, quiere certezas pero sin conversión.
Y entonces da un giro radical: ‘No habrá otro signo que el de Jonás’, es decir, su propia muerte y resurrección. Aquí se rompe toda expectativa de espectáculo. Dios no se impone con evidencia aplastante, sino que se revela en el misterio pascual.
La fe no nace de ver más, sino de acoger ese misterio y hacerlo parte de nuestro modo de vivir. Por eso menciona a los ninivitas y a la reina del Sur, ellos, sin tener todo, respondieron, se movieron, se convirtieron, buscaron. ‘Y aquí hay alguien mayor que Jonás, mayor que Salomón’ y sin embargo, no hay respuesta.
Esto nos pone frente a una lucha interior, porque también nosotros tendemos a creer más señales, más seguridades, más control. Tal vez un joven podría querer más, más seguidores, más likes.
Y aquí ilumina Santo Tomás de Aquino quien enseña que: ‘la fe es un acto del entendimiento que asiente a la verdad divina, movido por la voluntad bajo la gracia’. Es decir, no basta con ver, hace falta querer acoger. La pregunta de hoy es ¿estamos dispuestos a vivir desde ese signo o seguimos pidiendo más señales para retrasar la conversión?
Antífona de comunión
Nos alegraremos en tu victoria y cantaremos alabanzas en el nombre de nuestro Dios.
Comunión espiritual
Creo, Jesús mío, que estás real y verdaderamente en el cielo y en el Santísimo Sacramento del Altar.Te amo sobre todas las cosas y deseo vivamente recibirte dentro de mi alma, pero no pudiendo hacerlo ahora sacramentalmente, ven al menos espiritualmente a mi corazón.Y como si ya te hubiese recibido, me abrazo y me uno del todo a Ti. Señor, no permitas que jamás me aparte de Ti. Amén
Oración después de la comunión
Que tus sacramentos, Señor, produzcan en nosotros todo lo que significan, para que lo que ahora celebramos en figura lo alcancemos en su plena realidad. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Oración
Gracias Señor, porque en tu gran amor, no sólo me pides que te busque y que te agrade sino que me dices cómo hacerlo. Así, Señor, enséñame a vivir en justicia, una justicia como la tuya llena de misericordia y equidad; a ser leal, es decir, permanecer en cada cosa que hago y crecer para dar testimonio de ti; y por último, enséñame a que mi vida siempre esté postrada ante ti en humildad y adoración.
Acción
Hoy pondré especial atención en hacer lo que Dios me dice que le agrada: ser justo, leal y humilde.
Fuentes:
Archidiócesis de Madrid, Evangelización Activa, Misal Católico, La Misa de Cada Día (CECOR), ACI Prensa.
Verificado:
Ordo Temporis, Ciclo A, 2025-2026, Conferencia Episcopal de Costa Rica (CECOR).
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