Por primera vez, el Papa León XIV rezó el Regina Coeli desde la ventana del Palacio Apostólico | Crédito: Vatican Media en ACI Prensa
12 abril 2026
Mireia Bonilla, Edoardo Giribaldi – Ciudad del Vaticano
Vatican News
➤ En el Domingo de la Divina Misericordia, establecido oficialmente por Juan Pablo II en el año 2000, el Papa León XIV recuerda que la fe necesita ser alimentada y sostenida y por ello la Eucaristía dominical es indispensable.
➤ El Papa recuerda los tres años desde el inicio del conflicto en Sudán, renovando el llamado a detener “cuanto antes esta guerra fratricida”. Luego dirige un saludo de paz a las Iglesias orientales que celebran la Pascua según el calendario juliano y exhorta a no olvidar el “drama” del pueblo ucraniano y del libanés. Finalmente, pide que lo acompañen con la oración en el viaje apostólico a África, que comienza mañana, 13 de abril.
Seguimos en tiempo de Pascua, celebrando la Resurrección de Jesús y el Evangelio de este domingo presenta la aparición de Jesús resucitado al apóstol Tomás.
"El hecho ocurre ocho días después de la Pascua, mientras la comunidad está reunida, y es allí donde Tomás se encuentra con el Maestro, quien lo invita a mirar las marcas de los clavos, a meter la mano en la herida de su costado y a creer” dice el Papa en este segundo Domingo de Pascua e insiste: “Es una escena que nos hace reflexionar sobre nuestro encuentro con Jesús resucitado”.
Creer no siempre es fácil
Asomado desde el balcón del Palacio Apostólico, el Papa ha subrayado que la fe no es siempre sencilla: “Ciertamente, creer no siempre es fácil. No lo fue para Tomás y tampoco lo es para nosotros”, recordando que la fe “necesita ser alimentada y sostenida”. En este sentido, León XIV ha explicado el significado del domingo en la vida cristiana como el “octavo día”, en el que la Iglesia se reúne para celebrar la Eucaristía:
“En ella escuchamos las palabras de Jesús, oramos, profesamos nuestra fe, compartimos los dones de Dios en la caridad, ofrecemos nuestra vida en unión al Sacrificio de Cristo, nos alimentamos de su Cuerpo y de su Sangre, para luego ser, también nosotros, testigos de su Resurrección, como lo indica el término “Misa”, es decir, “envío”, “misión””.
La Eucaristía dominical es indispensable para la vida cristiana
Antes de su viaje a África, que dará inicio mañana 13 de abril, el Papa ha querido conmemorar a los mártires de Abitinia que “no podían vivir sin la Eucaristía”:
“Ante la propuesta de salvar sus vidas a cambio de renunciar a celebrar la Eucaristía, respondieron que no podían vivir sin celebrar el día del Señor. Es ahí donde se nutre y crece nuestra fe. Es ahí donde nuestros esfuerzos, aunque limitados, por la gracia de Dios se funden como acciones de los miembros de un único cuerpo —el Cuerpo de Cristo— en la realización de un único gran proyecto de salvación que abarca a toda la humanidad”.
León XIV explica que es a través de la Eucaristía que también nuestras manos se convierten en “manos del Resucitado” y así nos convertimos “en testigos de su presencia, de su misericordia y de su paz”.
La invitación del Papa a ir a Misa
Antes de rezar a la Madre del Cielo, el Papa ha hecho un llamamiento a la participación fiel en la Eucaristía en un mundo que “tanto necesita la paz”. “Esto nos compromete más que nunca a ser asiduos y fieles a nuestro encuentro eucarístico con el Resucitado”, ha señalado, “para salir de él como testigos de la caridad y portadores de la reconciliación”.
Consecuencias de los ataques aéreos israelíes en los suburbios del sur de Beirut. (ANSA)
“El principio de humanidad inscrito en la conciencia de cada persona, reconocido en las leyes internacionales, conlleva la obligación moral de proteger a la población civil de los atroces efectos de la guerra.”
A partir de este postulado se desarrolla la exhortación del Papa León XIV realizada esta mañana, 12 de abril, al dirigirse a los aproximadamente 18.000 fieles reunidos en la Plaza de San Pedro tras el rezo del Regina Caeli.
Atención constante al drama de la guerra en Ucrania
El Pontífice dirige su deseo de paz, “en comunión de fe en el Señor Resucitado”, a las Iglesias orientales que hoy celebran la Pascua según el calendario juliano. Su oración se vuelve más intensa por quienes sufren a causa de los conflictos, en especial “por el querido pueblo ucraniano”:
"Que la luz de Cristo traiga consuelo a los corazones afligidos y fortalezca la esperanza de paz. ¡Que no decaiga la atención de la comunidad internacional hacia el drama de esta guerra!"
Dolor, miedo y esperanza en el Líbano
De Europa a Oriente Medio, León XIV reflexiona sobre los “días de dolor, de miedo”, pero también de “invencible esperanza en Dios” vividos por el “amado” pueblo libanés:
"Hago un llamado a las partes en conflicto a cesar el fuego y a buscar con urgencia una solución pacífica."
“Cuánto sufre el pueblo sudanés”
Continuando con el ideal recorrido por el mundo, el Papa vuelve su mirada hacia África, recordando cómo el miércoles 15 de abril se cumplirán tres años desde el inicio del “sangriento” conflicto en Sudán:
"¡Cuánto sufre el pueblo sudanés, víctima inocente de este drama inhumano!"
Después, el obispo de Roma renueva la invitación a las partes beligerantes para que callen las armas e inicien, “sin precondiciones, un diálogo sincero destinado a detener cuanto antes esta guerra fratricida”.
La oración por el viaje apostólico
Por último el Papa ha saludado a los grupos de peregrinos presentes en la Plaza de San Pedro y ha pedido ser acompañado en la oración por el viaje apostólico que comenzará mañana, 13 de abril, y que tocará cuatro países africanos: Argelia, Camerún, Angola y Guinea Ecuatorial.
Regina Caeli, 12 de abril 2026 - Papa León XIV. Crédito: Vatican News - Español
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