Lecturas de la Misa del día y su reflexión. Sábado, 30 de mayo de 2026.


Tiempo Litúrgico: Ordinario. Semana VIII - Feria.
   Color del día: Verde.  

Memoria libre:

Antífona de entrada
Sal 17, 19-20

El Señor fue mi apoyo: me sacó a un ligar espacioso , me libró porque me amaba.

Oración colecta

Concédenos, Señor, que el mundo progrese según tu designio de paz para nosotros, y que tu Iglesia se alegre en su confiada entrega. Por nuestro Señor Jesucristo.

PRIMERA LECTURA
Dios puede preservaros de tropiezos y
presentaros intachables ante su gloria

Lectura de la carta del apóstol
san Judas 17. 20b-25

Queridos hermanos:

Acordaos de las predicciones de nuestro Señor Jesucristo.

Basándose en vuestra santísima fe y orando movidos por el Espíritu santo, manteneos en el amor de Dios, aguardando la misericordia de nuestro Señor Jesucristo para la vida eterna.

Tened compasión con los que titubean, a unos salvadlos arrancándolos del fuego, a otros mostradles compasión, pero con cautela, aborreciendo hasta el vestido que esté manchado por el vicio.

Al que puede preservaros de tropiezos y presentaros intachables y exultantes ante su gloria, al Dios único, nuestro Salvador, por medio de Jesucristo, nuestro Señor, sea la gloria y majestad, el poder y la soberanía desde siempre ahora y por todos los siglos. Amén.

Palabra de Dios.

Aclamación antes del Evangelio
Sal 62, 2. 3-4. 5-6

R. Mi alma está sedienta de ti,
Señor, Dios mío.
  • Oh Dios, tú eres mi Dios, por ti madrugo, mi alma está sedienta de ti; mi carne tiene ansia de ti, como tierra reseca, agostada, sin agua. R.
  • ¡Cómo te contemplaba en el santuario viendo tu fuerza y tu gloria! Tu gracia vale más que la vida, te alabarán mis labios. R.
  • Toda mi vida te bendeciré y alzaré las manos invocándote. Me saciaré como de enjundia y de manteca, y mis labios te alabarán jubilosos. R.

Aclamación antes del Evangelio
Cf. Col 3, 16a. 17c

R. Aleluya, aleluya, aleluya.

La Palabra de Cristo habite entre vosotros en toda su riqueza, dando gracias a Dios Padre por medio de Cristo. R.

EVANGELIO
¿Con qué autoridad haces esto?

Lectura del santo Evangelio
según san Marcos 11, 27-33

En aquel tiempo, Jesús y los discípulos volvieron a Jerusalén y, mientras este paseaba por el templo, se le acercaron los sumos sacerdotes, los escribas y los ancianos y le decían: «¿Con qué autoridad haces esto? ¿Quién te ha dado semejante autoridad para hacer esto?».

Jesús les respondió: «Os voy a hacer una pregunta y, si me contestáis, os diré con qué autoridad hago esto: El bautismo de Juan ¿era del cielo o de los hombres? Contestadme».

Se pusieron a deliberar: «Si decimos que es del cielo, dirá: «¿Y por qué no le habéis creído?» ¿Pero cómo vamos a decir que es de los hombres?».

(Temían a la gente, porque todo el mundo estaba convencido de que Juan era un profeta.)

Y respondieron a Jesús: «No sabemos».

Jesús les replicó: «Pues tampoco yo os digo con qué autoridad hago esto».

Palabra del Señor.

Reflexión sobre el Evangelio

Dice un viejo dicho que no hay más ciego que el que no quiere ver, la vida de Jesús representaba un gran reto para los sumos sacerdotes, escribas y ancianos, seguramente cada cosa que hacía y decía rápidamente se pasaba de boca en boca hasta llegar a ellos y no dejaban de sorprenderse de lo que estaba sucediendo, pero se negaban a creer.

Le hacen esta pregunta como queriendo saber, pero en el fondo sin querer aceptar lo que les fuera a responder. Probablemente en el fondo de sus corazones existía esa inquietud de querer creer, pero eso representaba un gran cambio para ellos, les demandaba hacer a un lado su autoridad sobre el pueblo, les demandaba hacer vida la propuesta de amor que Jesús venía predicando, enseñando y viviendo.

Jesús les responde de una manera inesperada, ellos iban a cuestionar, no a que los cuestionaran y el testimonio de Juan que era ampliamente aceptado por todos, era reconocido como un profeta, viene a confrontarlos.

Quizá para nosotros el escenario nos parecería un poco ajeno, como que no nos vemos cuestionando a Jesús una pregunta así tan directa, más, sin embargo, es probable que en ocasiones nuestra fe inmadura sí nos lleve a cuestionar ante Dios cosas que ocurren en nuestra vida ¿por qué a mí? ¿por qué pasó esto y no esto otro como yo le pedía a Dios? ¿por qué Dios no me concede lo que pido?, esto en lugar de ponernos en sus manos y confiar.

La respuesta de Jesús los obligaba a tomar una postura y a hacerla pública, y cualquiera de las dos respuestas en las que pensaron, los comprometía, les quitaba autoridad y los enfrentaba al pueblo. Ante esto, decidieron mejor huir; como los avestruces, prefirieron esconder la cabeza debajo de la tierra, aunque esa respuesta también los expuso, ni confrontaron a Jesús, ni confrontaron al pueblo.

Esa situación que te preocupa, que te incomoda, que te quita el sueño, ponla en las manos de Dios; no trates tanto de entender, sino trata de ponerte tú y todas tus circunstancias en sus manos, que esa sea la manera de responderle a Jesús “Señor, sí te creo” dale autoridad completa sobre tu vida, que puedas decirle como aquel padre que pidió a Jesús por su hijo poseído ‘creo Señor, pero aumenta mi fe’.

Antífona de comunión
Cf. Sal 12, 6

Cantaré al Señor por el bien que me ha hecho, cantaré al nombre del Dios Altísimo.

Comunión espiritual

Creo, Jesús mío, que estás real y verdaderamente en el cielo y en el Santísimo Sacramento del Altar.

Te amo sobre todas las cosas y deseo vivamente recibirte dentro de mi alma, pero no pudiendo hacerlo ahora sacramentalmente, ven al menos espiritualmente a mi corazón.

Y como si ya te hubiese recibido, me abrazo y me uno del todo a Ti. Señor, no permitas que jamás me aparte de Ti. Amén

Oración después de la comunión

Saciados con los dones de la salvación, invocamos, Señor, tu misericordia, para que, mediante este sacramento que nos alimenta en nuestra vida temporal, nos hagas participar, en tu bondad, de la vida eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Fuentes:
Archidiócesis de Madrid, Evangelización Activa, La Misa de Cada Día (CECOR), ACI Prensa.
Verificado:
Ordo Temporis, Ciclo A, 2025-2026, Conferencia Episcopal de Costa Rica (CECOR).

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