Tiempo Litúrgico: Pascua. Semana VI - Feria.
Color del día: Blanco.
Memoria libre: San Francisco de Gerónimo (Jerónimo), misionero.
Antífona de entrada
Rom 6, 9
Cristo, una vez resucitado de entre los muertos, ya no morirá nunca. La muerte ya no tiene dominio sobre él. Aleluya.
Oración colecta
Concédenos, Dios misericordioso, que por la celebración del misterio de la Pascua que nos mandaste conmemorar, experimentemos en todo tiempo su fruto. Por nuestro Señor Jesucristo.
PRIMERA LECTURA
El Señor le abrió el corazón para
que aceptara lo que decía Pablo
Lectura del libro de los Hechos
de los Apóstoles 16, 11-15
Nos hicimos a la mar en Tróade y pusimos rumbo hacia Samotracia; al día siguiente salimos para Neápolis y de allí para Filipos, primera ciudad del distrito de Macedonia y colonia romana. Allí nos detuvimos unos días.
El sábado salimos de la ciudad y fuimos a un sitio junto al río, donde pensábamos que se había un lugar de oración; nos sentamos y trabamos conversación con las mujeres que habían acudido.
Una de ellas, que se llamaba Lidia, natural de Tiatira, vendedora de púrpura, que adoraba al verdadero Dios, estaba escuchando; y el Señor le abrió el corazón para que aceptara lo que decía Pablo.
Se bautizó con toda su familia y nos invitó: «Si estáis convencidos de que creo en el Señor, venid a hospedaros en mi casa».
Y nos obligó a aceptar.
Palabra de Dios.
Reflexión sobre la Primera Lectura
En el pasaje que acabamos de leer podemos apreciar cómo para Pablo toda ocasión es una oportunidad para hacer conocer el Evangelio; de hecho, busca insistentemente que se presente esta oportunidad.
Sin embargo, nosotros muchas veces actuamos de modo contrario: cuando sale a la conversación algún tema de fe o de religión preferimos escabullirnos, con la típica excusa: "En cuestiones de política y religión no se puede discutir pues nunca se llega a nada".
Pensemos que si este hubiera sido el pensamiento de los primeros cristianos, todavía nosotros viviríamos en la ignorancia del amor de Dios.
Quizás nosotros no nos sintamos llamados como Pablo a ir a buscar "por las orillas del río" a aquellos que no conocen a Jesús, pero lo que por vocación universal tenemos los bautizados es el aprovechar toda oportunidad que se presenta para anunciar el amor de Dios.
Aprovecha hoy todas las oportunidades que Dios te presente para hacer conocer su amor a los demás. Recuerda que la fe nace de la predicación.
Salmo responsorial
Sal 149, 1bc-2. 3-4. 5-6a y 9b
R. El Señor ama a su pueblo.
- Cantad al Señor un cántico nuevo, resuene su alabanza en la asamblea de los fieles; que se alegre Israel por su Creador, los hijos de Sión por su Rey. R.
- Alabad su nombre con danzas, cantadle con tambores y cítaras; porque el Señor ama a su pueblo y adorna con la victoria a los humildes. R.
- Que los fieles festejen su gloria y canten jubilosos en filas, con vítores a Dios en la boca; es un honor para todos sus fieles. R.
Aclamación antes del Evangelio
Jn 15, 26b. 27a
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
El Espíritu de la verdad dará testimonio de mí – dice el Señor -; y vosotros daréis testimonio. R.
EVANGELIO
El Espíritu de la verdad
dará testimonio de mí
Lectura del santo Evangelio
según san Juan 15, 26 – 16, 4a
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Cuando venga el Paráclito, que os enviaré desde el Padre, el Espíritu de la verdad, que procede del Padre, él dará testimonio de mí; y también vosotros daréis testimonio, porque desde el principio estáis conmigo.
Os he hablado de esto, para que no os escandalicéis. Os excomulgarán de la sinagoga; más aún, llegará incluso una hora cuando el que os dé muerte pensará que da culto a Dios. Y esto lo harán porque no han conocido ni al Padre ni a mí.
Os he hablado de esto para que, cuando llegue la hora, os acordéis de que yo os lo había dicho».
Palabra del Señor.
Reflexión sobre el Evangelio
Este pasaje pertenece al discurso de despedida de Jesús. Él sabe que los discípulos van a enfrentar a un mundo que no siempre acepta el Evangelio; por eso les recuerda la misión y les hace una promesa, pero también les da una advertencia: ellos deberán dar testimonio, pero el Espíritu Santo lo sostendrá, incluso habrá rechazo y persecución.
O sea que esto es para preparar a los discípulos a la realidad que forma parte de la vida cristiana. La misión de dar testimonio de Cristo en un mundo que muchas veces no quiere escucharlo, pero la promesa de Jesús es que el cristiano nunca estará solo y por tanto, tampoco da testimonio solo.
El Espíritu Santo es quien abre el corazón, ilumina la inteligencia y mueve interiormente a ser testigo de Cristo. Por eso los cristianos, con la ayuda del Espíritu Santo, dan un testimonio visible con su vida, sus palabras, con sus obras. Esto no es solo un esfuerzo humano, es ante todo una obra de Dios.
Claro, también vemos que Jesús es realista, sabe que la fe auténtica puede provocar rechazo y persecución, no porque al cristiano le encante o busque el conflicto, sino porque la luz del Evangelio confronta las lógicas del mundo. Por tanto, la persecución no es un fracaso del Evangelio, es señal de que el testimonio es verdadero.
San Juan Pablo II en Redemptoris Missio, escribió que: ‘el Espíritu Santo es el protagonista de toda la misión eclesial’. La Iglesia no avanza por su propia fuerza, es el Espíritu quien actúa en la historia y en nuestra propia historia personal; es quien nos sostiene en el testimonio y hace fecunda la misión.
Y bueno, la pregunta de hoy es ¿mi vida realmente da testimonio de Cristo? Tal vez no estemos llamados al martirio, pero sí estamos llamados a vivir el Evangelio con coherencia, incluso cuando no es fácil, incluso cuando el ambiente familiar o cultural piensa totalmente distinto.
La esperanza del cristiano que vive unido a Cristo es que el Espíritu da testimonio a través de él. Y es ese testimonio que tiene la fuerza para transformar cualquier corazón.
Antífona de comunión
Cf. Jn 20, 19
Jesús se presentó en medio de sus discípulos y les dijo: “La paz esté con ustedes”. Aleluya.
Comunión espiritual
Creo, Jesús mío, que estás real y verdaderamente en el cielo y en el Santísimo Sacramento del Altar.Te amo sobre todas las cosas y deseo vivamente recibirte dentro de mi alma, pero no pudiendo hacerlo ahora sacramentalmente, ven al menos espiritualmente a mi corazón.Y como si ya te hubiese recibido, me abrazo y me uno del todo a Ti. Señor, no permitas que jamás me aparte de Ti. Amén
Oración después de la comunión
Dirige, Señor, tu mirada compasiva sobre tu pueblo, al que te has dignado renovar con estos misterios de vida eterna, y concédele llegar un día a la gloria incorruptible de la resurrección. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Oración
Espíritu Santo, te pido que me des celo para propagar la Palabra de Dios y me llenes de nuevo para no dejar pasar ninguna oportunidad para anunciar el amor y la misericordia que yo mismo he recibido.
Acción
Hoy pondré mucha atención en cada conversación en la que participe y aprovecharé para dejar un mensaje y testimonio de la presencia de Dios en las personas que ahí estén.
Fuentes:
Archidiócesis de Madrid, Evangelización Activa, Misal Católico, La Misa de Cada Día (CECOR), ACI Prensa.
Verificado:
Ordo Temporis, Ciclo A, 2025-2026, Conferencia Episcopal de Costa Rica (CECOR).
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