Lecturas de la Misa del día y su reflexión. Sábado, 6 de junio de 2026.


Tiempo Litúrgico: Ordinario. Semana IX - Feria.
   Color del día: Verde.  

Memoria libre:

Antífona de entrada
Cf. Sal 104, 3-4

Alégrese el corazón de los que buscan al Señor; busquen al Señor y serán fortalecidos, busquen siempre su rostro.

Oración colecta

Dios nuestro, que hiciste al obispo san Norberto un admirable servidor de tu Iglesia por su oración y celo pastoral, concede que, por su intercesión, el rebaño de los fieles halle siempre pastores según tu corazón y alimento para la vida eterna. Por nuestro Señor Jesucristo.

PRIMERA LECTURA
Cumple tu tarea de evangelizador.
Pues yo estoy a punto de ser
derramado en liberación y el Señor
me dará la corona de la justicia

Lectura de la 2ª carta del apóstol
san Pablo a Timoteo 4, 1-8

Querido hermano:

Te conjuro delante de Dios y de Cristo Jesús, que ha de juzgar a vivos y muertos, por su manifestación y por su reino: proclama la palabra, insiste a tiempo y a destiempo, arguye, reprocha, exhorta con toda magnanimidad y doctrina.

Porque vendrá un tiempo en que no soportarán la sana doctrina, sino que se rodearán de maestros a la medida de sus propios deseos y de lo que les gusta oír; y, apartando el oído de la verdad, se volverán a las fábulas.

Pero tú sé sobrio en todo, soporta los padecimientos, cumple tu tarea de evangelizador, desempeña tu ministerio. Pues yo estoy a punto de ser derramado en liberación y el momento de mi partida es inminente.

He combatido el noble combate, he acabado la carrera, he conservado la fe. Por lo demás, me está reservada la corona de la justicia, que el Señor, juez justo, me dará en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que hayan aguardado con amor su manifestación.

Palabra de Dios.

Salmo responsorial
Sal 70, 8-9. 14-15ab. 16-17. 22

R. Mi boca contará tu salvación, Señor.
  • Llena estaba mi boca de tu alabanza y de tu gloria, todo el día. No me rechaces ahora en la vejez, me van faltando las fuerzas, no me abandones. R.
  • Yo, en cambio, seguiré esperando, redoblaré tus alabanzas; mi boca contará tu auxilio, y todo el día tu salvación. R.
  • Contaré tus proezas, Señor mío, narraré tu justicia, tuya entera. Dios mío, me instruiste desde mi juventud, y hasta hoy relato tus maravillas. R.
  • Y yo te daré gracias, Dios mío, con el arpa, por tu lealtad; tocaré para ti la cítara, Santo de Israel. R.

Aclamación antes del Evangelio
Mt 5, 3

R. Aleluya, aleluya, aleluya.

Bienaventurados los pobres en el espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos. R.

EVANGELIO
Esta viuda pobre ha echado más que nadie

Lectura del santo Evangelio
según san Marcos 12, 38-44

En aquel tiempo, Jesús, instruyendo al gentío, les decía:

«¡Cuidado con los escribas! Les encanta pasearse con amplio ropaje y que les hagan reverencias en las plazas, buscan los asientos de honor en las sinagogas y los primeros puestos en los banquetes; y devoran los bienes de las viudas, y aparentan hacer largas oraciones. Esos recibirán una condenación más rigurosa».

Estando Jesús sentado enfrente del del tesoro del templo, observaba a la gente que iba echando dinero: muchos ricos echaban mucho; se acercó una viuda pobre y echó dos monedillas, es decir,
un cuadrante.

Llamando a sus discípulos, les dijo:

«En verdad os digo que esta viuda pobre ha echado en el arca de las ofrendas más que nadie. Porque los demás han echado de lo que les sobra, pero esta, que pasa necesidad, ha echado todo lo que tenía para vivir».

Palabra del Señor.

Reflexión sobre el Evangelio

Al igual que en otros pasajes de la Biblia, Jesús hoy nos enseña a través del contraste. Por un lado está la crítica explícita hacia los escribas de su tiempo, que buscaban ser importantes, ser vistos y reconocidos e incluso los acusa de aprovecharse de quienes más necesitan.

Ante este primer mensaje, quizá podrías pensar ‘como yo no soy escriba, ni religioso, ni ocupo un cargo importante, entonces no me aplica’. Sin embargo, en diferentes circunstancias, todos nos podemos ver en ese espejo; la manera como fuimos educados para triunfar a toda costa o nuestra pobre naturaleza que nos incita a ser reconocidos para podernos sentir bien, hace que busquemos sobresalir para que nos vean.

Y no estoy diciendo que querer destacar en algo signifique que no debamos buscar, a lo que me refiero es que sea el ego lo que nos gobierne, porque eso ocasionará que hagamos lo que sea con tal de ser reconocidos, incluso si en eso que hacemos, nos llevamos a alguien de encuentro sin que nos importe.

O bien, a veces, alguna obra que nace con una buena intención en el corazón y logramos alcanzarla, no termina por ser un fruto agradable a Dios porque dejamos que nuestro ego transforme esa buena obra en algo que abona a nuestra condenación, la hicimos por hacer el bien y terminamos alabándonos a nosotros mismos, en lugar de agradecer a Dios la oportunidad de haber sido útiles en algo.

Y el contraste lo pone el mismo Jesús con la viuda, que teniendo unas cuantas monedas, las puso en las manos de Dios, como quien dijera en las apuestas “puso su resto” para que Dios hiciera con eso lo que quisiera. 

El Señor te invita a hacer cosas buenas con lo mucho o poco que te ha dado y a hacerlas por puro amor a Él, aunque tengamos solo tres monedas, pero que hagamos el bien no para que nos vean, sino para llevar su mensaje de amor a los demás. Como nos dijera el Papa Francisco, ‘invierte tus dones en actos de amor que permanecen, todo lo demás se desvanece’.

Antífona de comunión
Mt 5, 3

Dichosos los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los cielos.

Comunión espiritual

Creo, Jesús mío, que estás real y verdaderamente en el cielo y en el Santísimo Sacramento del Altar.

Te amo sobre todas las cosas y deseo vivamente recibirte dentro de mi alma, pero no pudiendo hacerlo ahora sacramentalmente, ven al menos espiritualmente a mi corazón.

Y como si ya te hubiese recibido, me abrazo y me uno del todo a Ti. Señor, no permitas que jamás me aparte de Ti. Amén

Oración después de la comunión

Te rogamos, Dios todopoderoso, que fortalecidos con este sacramento, aprendamos, a ejemplo de san Norberto, a buscarte siempre sobre todas las cosas, y demos, ante el mundo, una imagen auténtica del hombre nuevo. Por Jesucristo, nuestro Señor..

Fuentes:
Archidiócesis de Madrid, Evangelización Activa, Misal Católico, La Misa de Cada Día (CECOR), ACI Prensa.
Verificado:
Ordo Temporis, Ciclo A, 2025-2026, Conferencia Episcopal de Costa Rica (CECOR).