Captura de pantalla video Encuentro con jóvenes en Asís
06 agosto 2026
Sebastián Sansón Ferrari - Ciudad del Vaticano | Vatican News
➤ En un ambiente de fiesta, oración y fraternidad, más de 2.000 jóvenes procedentes de toda Europa acogieron este jueves 6 de agosto al Papa León XIV en Asís, durante la jornada conclusiva del "GO! Franciscan Youth Meeting". Este encuentro se celebró en el marco de la visita pastoral del Pontífice con motivo del 800º aniversario de la muerte de san Francisco. Al responder a las preguntas de tres jóvenes, el Santo Padre invitó a las nuevas generaciones a convertirse en «artífices de paz».
En el corazón de la ciudad de san Francisco, donde hace ocho siglos resonó el testimonio del Poverello de Asís, el Papa León XIV sostuvo este jueves 6 de agosto de 2026 un diálogo con los participantes del "Go! Franciscan Youth Meeting 2026", reunidos en la Plaza de Santa María de los Ángeles, en el marco de su visita pastoral a Asís.
El Pontífice arribó al campo deportivo "Migaghelli" a las 8:28, y fue recibido por autoridades civiles y religiosas. Tras saludar a los Ministros Generales de las tres grandes familias franciscanas (Frailes Menores, Conventuales y Capuchinos), dio la bienvenida a los jóvenes que se encontraban en el interior de la basílica, siguiendo el encuentro mediante las pantallas gigantes.
Se trata de la segunda visita de Prevost como Sucesor de Pedro a la ciudad umbra, ya que había estado allí el 20 de noviembre de 2025 con motivo de la clausura de la 81ª Asamblea General de la Conferencia Episcopal Italiana.
A través de tres preguntas formuladas por jóvenes provenientes de Croacia y de distintas regiones de Italia, el Santo Padre abordó algunos de los grandes desafíos que enfrenta la juventud de hoy: el testimonio cristiano en un mundo fragmentado, el valor de las decisiones definitivas y el amor a la Iglesia en medio de sus heridas.
Ser testigos de Cristo con la sencillez de san Francisco
La primera intervención estuvo a cargo de Karolina, una joven de Zagreb, quien preguntó cómo permanecer fieles al Evangelio sin perder la alegría, la sencillez y la cercanía propias del carisma franciscano.
León XIV destacó que la propia pregunta contenía ya una respuesta, pues reflejaba una experiencia concreta de fe vivida en comunidad y abierta a todos. Recordó que la presencia franciscana en los Balcanes favoreció durante siglos el diálogo entre católicos, ortodoxos y musulmanes, incluso en una región marcada recientemente por la guerra y las divisiones.
En ese contexto, invitó a los jóvenes a convertirse en auténticos constructores de reconciliación. "A los cristianos se les pedirá cada vez más que se conviertan en artífices de paz", afirmó, advirtiendo contra la instrumentalización de la religión para alimentar enfrentamientos identitarios.
El Pontífice explicó que la radicalidad evangélica de san Francisco no tiene nada que ver con el fundamentalismo, sino que conduce a una vida humilde, acogedora y abierta a todos. "No los vuelve ciegos ni violentos, sino sensibles, atentos, siempre en el seguimiento de Jesús", subrayó.
El Santo Padre saluda a los fieles congregados en la Plaza de Santa María de los Ángeles, 6 de agosto de 2026 (@Vatican Media)
La Iglesia como una gran fraternidad
Evocando el célebre Capítulo de las Esteras, León XIV invitó a los jóvenes a imaginar aquel inmenso encuentro de frailes reunidos alrededor de san Francisco hace ochocientos años.
Las sencillas esteras de entonces -comparó- encuentran hoy su continuidad en los sacos de dormir de los participantes del encuentro juvenil. "Esta es la Iglesia: una asamblea de hermanos y hermanas, a la que todos están invitados", expresó, alentándolos a redescubrir la belleza de reunirse para "razonar sobre Dios", especialmente en una época en la que la tecnología dificulta el encuentro auténtico entre las personas.
Asimismo, recordó que la elección de la pobreza realizada por san Francisco sigue siendo un camino privilegiado para favorecer el encuentro y el intercambio de dones, haciendo visible la alegría auténtica que nace de la presencia de Cristo. "La alegría que nos llena el corazón es libre y sincera. Esta alegría evangeliza más que las palabras, y no se puede ocultar", aseguró.
El "sí" definitivo: una revolución en tiempos de lo provisional
La segunda pregunta fue formulada por Giovanni, de Bolonia, quien expresó el temor de muchos jóvenes ante los compromisos para toda la vida y preguntó al Papa qué lo había sostenido en su propio camino vocacional.
León XIV reconoció que el contexto cultural actual alimenta la incertidumbre y la ilusión de que siempre es posible posponer las decisiones importantes.
Sin embargo, sostuvo que precisamente por ello asumir un compromiso definitivo constituye hoy "el acto más revolucionario".
"Tomar una decisión para siempre no nos encierra en una jaula, sino que nos abre a un dinamismo mayor", afirmó, explicando que el amor auténtico es siempre un camino de salida de uno mismo, recorrido junto a Dios.
El Santo Padre advirtió además que la búsqueda permanente de nuevas experiencias puede conducir a un profundo vacío interior y al riesgo de utilizar a las personas como objetos. Por el contrario, señaló que el "para siempre" es un don que Dios sostiene con su gracia y que conduce a la plenitud de la vida.
Una vocación que se renueva cada día
Compartiendo un testimonio personal, León XIV recordó que nunca ha caminado solo.
"El Señor nunca me ha abandonado: siempre me ha acompañado", confesó, evocando el itinerario que lo condujo a ser sacerdote, religioso agustino, misionero y, finalmente, a aceptar la llamada a convertirse en Sucesor de Pedro.
El Pontífice explicó que toda vocación es, en el fondo, una llamada constante a la comunión y una experiencia cotidiana de fidelidad, capaz de sanar las relaciones humanas mediante la confianza, el servicio y el amor.
Un momento del encuentro del Santo Padre con los jóvenes (@Vatican Media)
Amar a la Iglesia incluso en sus heridas
El tercer diálogo fue protagonizado por Luigi, joven siciliano de la Juventud Franciscana, quien preguntó cómo amar a la Iglesia cuando muchos de sus contemporáneos afirman creer en Dios, pero no en la institución eclesial.
León XIV respondió situando la reflexión en el deseo mismo de Cristo respecto de su Iglesia. Reconoció que muchas personas han sufrido heridas, decepciones e incluso escándalos que dificultan su experiencia eclesial. Sin embargo, recordó que el proyecto de Jesús consiste precisamente en reunir una humanidad reconciliada, donde desaparezcan las divisiones y todos puedan reconocerse como hermanos.
"¡Cuántas discriminaciones y desigualdades podrían acabar de inmediato, en cuanto nos reconozcamos como hermanos y hermanas!", exclamó.
El Santo Padre recibe el afecto de los fieles en Asís (@Vatican Media)
Reparar la Iglesia desde el servicio
Inspirándose en san Francisco, el Papa explicó que la verdadera renovación de la Iglesia nunca nace del juicio ni de la búsqueda de poder, sino del servicio humilde y del amor fraterno.
"No dominar, sino servir; no aferrarse, sino recibir; no retener, sino devolver", sintetizó, presentando este estilo como el camino que hace visible la vida misma de Dios.
Finalmente, recordó el célebre llamado dirigido por Cristo a san Francisco para reparar su Iglesia y afirmó que esa misión continúa vigente para todos los bautizados. "Cada uno de nosotros tiene un papel en esta obra siempre en marcha", aseguró.
Concluyó invitando a los jóvenes a hablar de la Iglesia "con el cariño con el que se habla de una Madre", conscientes de que Cristo resucitado continúa acompañando a su pueblo "todos los días, hasta el fin de los tiempos".
Asís: Encuentro con los jóvenes, 6 de agosto de 2026 — Papa León XIV. Crédito: Vatican News - Español
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