Catequesis del Papa sobre el valor de “la actividad humana en el mundo”. Recordatorio Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado

Un momento de la Catequesis de León XIV (@Vatican Media)

23 septiembre 2026
Alina Tufani Díaz y Salvatore Cernuzio - Ciudad del Vaticano | Vatican News

➤ En la Audiencia General de este miércoles, León XIV se refiere al valor de “la actividad humana en el mundo” planteado por el Concilio Vaticano II, poniendo en contraste los prejuicios, aún vigentes, que consideran necesaria la "emancipación de Dios" para que el hombre pueda afirmar sus conocimientos, libertad y progreso, mientras, por el contrario, las victorias del hombre son signo de la grandeza de Dios.

➤ Al finalizar la audiencia general, el Papa recordó la 112.ª Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado, que se celebra el 27 de septiembre. Inspirándose en el lema «Incluso uno solo de estos pequeños», denunció la «violencia, la tortura y la explotación» que suelen sufrir los niños y adolescentes en las rutas migratorias, durante las cuales «a menudo pierden la vida». El Pontífice hizo un llamamiento a la responsabilidad de todos.

¿Cuál es el valor de la actividad humana en el mundo, y, por lo tanto, del progreso técnico, social y científico? Desde esta pregunta planteada por los Padres conciliares, en la Constitución pastoral Gaudium et Spes, el Papa León XIV dedicó su catequesis a la trascendencia y voluntad de Dios en los esfuerzos del hombre para lograr el progreso y mejores condiciones de vida.

El Pontífice, en la audiencia general de este miércoles, 23 de septiembre, ante miles de fieles y peregrinos reunidos en la Plaza de San Pedro, continuó el ciclo dedicado los documentos del Concilio Vaticano II, en particular, con el tercer capítulo de la primera parte de la Gaudium et Spes dedicado a “la actividad humana en el mundo”.

El progreso del hombre no se debe a “fuerzas superiores”

“Creado a imagen y semejanza de Dios – sostiene la Constitución -, el ser humano es agente del progreso”, pues mediante la libertad y la inteligencia aumenta sus propios conocimientos, haciendo que toda la sociedad progrese.

Además, el Santo Padre resalta que en este documento conciliar se llega a afirmar que “gran número de los bienes que antes el hombre esperaba alcanzar sobre todo de las ‘fuerzas superiores’, hoy los obtiene por sí mismo”.

Un planteamiento que, para muchos, en su momento, explica el Papa, más bien era contraproducente, pues el progreso técnico-científico era visto “como algo que debilita la relación del hombre con Dios hasta el punto de hacerla parecer superflua o, incluso, como algo contrario a la fe cristiana”.}

Un “prejuicio” – subraya León XIV - que prevalece, sobre todo, “en esa parte de la cultura occidental” que ha perdido su vínculo con la fe cristiana:

“En los humanismos post cristianos, el ser humano y Dios son presentados erróneamente como rivales: para afirmar sus conocimientos, su libertad y su progreso, el hombre debería emanciparse de Dios. Sin embargo, al negar la relación con Dios, al final se pierde también la posibilidad de afirmar el valor trascendente de la persona humana”.

Fieles y peregrinos en la Plaza de San Pedro (@Vatican Media)

Las victorias del hombre son signo de la grandeza de Dios

El Concilio, explica el Pontífice, al querer ofrecer una respuesta clara a estas lecturas, asegura que, para los creyentes, “el conjunto ingente de esfuerzos realizados por el hombre a lo largo de los siglos para lograr mejores condiciones de vida, responde a la voluntad de Dios”.

Es más, el Papa recuerda que la Constitución aclara - para aquellos que creen que “las conquistas logradas por el hombre se oponen al poder de Dios” -, que los cristianos, por el contrario, están “persuadidos de que las victorias del hombre son signo de la grandeza de Dios y consecuencia de su inefable designio”

La creación sigue en camino con el trabajo

Más adelante, el Santo Padre indica que Dios ha puesto en las manos del hombre y de la mujer una creación todavía in statu viae -es decir, en camino, en crecimiento- para que la lleven a término por medio de su trabajo:

“La humanidad -y, con ella, el trabajo, el progreso y la autonomía de las realidades creadas- no queda absorbida o anulada por el encuentro con Dios, sino más bien asumida en su totalidad; y sigue siendo, en Cristo, libre y operosa: efectivamente, en Él encuentra la verdad y la libertad plenas”.

El Papa bendice a los pequeños que se encuentran en la Plaza de San Pedro (@VATICAN MEDIA)

El pan y el vino eucarísticos, frutos del trabajo humano

Además, agrega el Pontífice en la mesa eucarística, el fruto del trabajo humano, representado por el pan y el vino, se coloca sobre el altar para ser transformado en el Cuerpo y la Sangre de Cristo:

“Desde esta perspectiva surge una verdad importante: para encontrar a Dios, el ser humano no debe abandonar las ocupaciones terrenas, sino que puede vivir plenamente su propia vocación haciendo bien su trabajo cotidiano y santificándolo".

El trabajo animado por la caridad dignifica

León XIV recuerda que un progreso técnico y científico auténtico -es decir, de todo el hombre y de todos los hombres- debe estar animado y orientado por la caridad. “Solo así – asegura - podrá utilizarse siempre para defender la dignidad del hombre y promover las condiciones de vida de todos, especialmente de los más desfavorecidos”. De allí, la exhortación del Papa:

El Concilio Vaticano II nos invita a compartir el pan del saber y del saber-hacer, para que todos los hombres y todos los pueblos puedan desarrollar sus potencialidades, de forma que podamos construir juntos, con la ayuda de Dios, un futuro mejor.

El llamamiento del Papa en favor de los menores migrantes (ANSA)

Un enérgico llamamiento, el del Papa León XIV, en su saludo en italiano al término de la audiencia general de hoy, 23 de septiembre, con motivo de la 112.ª Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado, que se celebra el próximo domingo 27.

Sentido porque se centra en el sufrimiento de los miles de niños y adolescentes vulnerables «obligados a abandonar su patria» y que a menudo son víctimas de «sufrimientos indescriptibles, violencia, tortura, explotación y condiciones traumáticas» a lo largo de las rutas migratorias, en las que «muchas veces pierden la vida».

“Hago un llamamiento a la responsabilidad de todos: todos deberían sentirse involucrados en la vida de estos niños, que siempre deben ser protegidos y apoyados.”

Números altos

Incluso uno solo de estos niños es el tema de la edición de 2026 del Día del Migrante, que busca llamar la atención colectiva sobre aquellos que son más vulnerables dentro de los flujos migratorios mundiales: los menores, cuya dignidad es "con demasiada frecuencia pisoteada", no solo a través del sufrimiento y la violencia que padecen durante sus viajes de esperanza, sino también en los lugares a los que llegan, donde a menudo son rechazados, aislados y marginados.

La emigración infantil es un fenómeno que, a pesar de un cambio general de tendencia y una disminución en los últimos años en comparación con el pasado (en particular 2023, un año terrible ), sigue registrando cifras elevadas.

Solo en 2025, según datos de UNICEF, llegaron a Europa más de 35.300 menores de un total de más de 155.000 migrantes. En los primeros meses de 2026, el total de llegadas de refugiados y migrantes a Europa superó las 37.200, y de estos, uno de cada cinco era menor de edad.

Chicos migrantes (@Vatican Media)

El mensaje del Papa

Para todos estos niños y jóvenes, arrancados de sus hogares y seres queridos, el Papa, en su mensaje para la Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado, publicado el 14 de agosto, hizo un llamado a la protección, a la plena protección de los derechos, al respeto de la dignidad e incluso de la identidad cultural, para prevenir el peligro de una mayor radicalización.

«El clamor de los menores desplazados se eleva hoy a Dios», afirmó León XIV en el documento, exhortando a las instituciones a promover la reunificación familiar y evitar el trauma de la repatriación.

El Mensaje señala que se necesita urgentemente un «cambio de perspectiva», uno que sitúe «la protección y la dignidad de cada niño y adolescente» en el centro y reafirme «el principio del interés superior del niño».

Audiencia General, 23 de septiembre de 2026- Catequesis Papa León XIV. Crédito: Vatican News - Español

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