Tiempo Litúrgico: Ordinario. Semana XXIII - Feria.
Color del día: Verde.
Memoria libre: Santa Regina (de Alesia), virgen y mártir.
Antífona de entrada
Sal 118, 137. 124
Señor, tú eres justo, tus mandamientos son rectos. Trata con misericordia a tu siervo.
Oración colecta
Oh, Dios, por ti nos ha venido la redención y se nos ofrece la adopción filial; mira con bondad a los hijos de tu amor, para que cuantos creemos en Cristo alcancemos la libertad verdadera y la herencia eterna. Por nuestro Señor Jesucristo.
PRIMERA LECTURA
Barred la levadura vieja;
porque ha sido inmolada
nuestra víctima pascual: Cristo
Lectura de la 1ª carta del apóstol
san Pablo a los Corintios 5, 1-8
Hermanos:
Se oye decir en todas partes que hay entre vosotros un caso de inmoralidad; y una inmoralidad tal que no se da ni entre los gentiles: uno convive con la mujer de su padre.
¿Y vosotros seguís tan ufanos?
Estaría mejor ponerse de luto y expulsar de entre vosotros al que ha hecho eso.
Pues lo que es yo, ausente en el cuerpo, pero presente en espíritu, ya he tomado una decisión como si estuviera presente: reunidos vosotros en el nombre de nuestro Señor Jesús, y yo presente en espíritu, con el poder de nuestro Señor Jesús entregar al que ha hecho eso en manos de Satanás; para destrucción de la carne, a fin de que el espíritu se salve en el día del Señor.
Ese orgullo vuestro no tiene razón de ser.
¿No sabéis que un poco de levadura fermenta toda la masa?
Barred la levadura vieja para ser una masa nueva, ya que sois panes ácimos.
Porque ha sido inmolada nuestra víctima pascual: Cristo.
Así, pues, celebremos la Pascua, no con levadura vieja (levadura de corrupción y de maldad), sino con los panes ácimos de la sinceridad y la verdad.
Palabra de Dios.
Reflexión sobre la Primera Lectura
Uno de los grandes peligros y retos a la vez que tenemos que enfrentar hoy en día es la: Permisividad. Nos hemos acostumbrado a ver con "normalidad" muchas situaciones, sobre todo de tipo inmoral, que las consideramos o corremos el grave riesgo de considerarlas normales e incluso buenas.
Se discute hoy en día sobre la legalidad del aborto, de los matrimonios homosexuales, del uso "restringido" de la droga, no se cuestiona grandemente la infidelidad conyugal ni las relaciones sexuales prematrimoniales. Nos vamos acostumbrando a aceptarlo sin mayor problema.
Este pasaje de la Escritura nos revela que esto no es nuevo, ya sucedía en Corinto pero Pablo, celoso de la salvación de todos aquellos a los que había iniciado en el camino del Evangelio, los reprende con fuerza, y con intolerancia.
Y esto no quiere decir que debemos "entregar a Satanás" a aquellos que viven situaciones desordenadas dentro de nuestra comunidad cristiana. La invitación es a "no aceptar tales situaciones" a que sea manifiesta nuestra posición contra todo lo que impide la salvación del hombre y que está al margen de la moral cristiana.
Es la invitación a orar por tales personas, incluso por aquellas de quien depende que esto se siga tolerando y propagando, a fin de que ellos también cambien su "levadura de vicio y de maldad por una de sinceridad y de verdad".
Salmo responsorial
Sal 5, 5-6. 7. 12
R. Señor, guíame con tu justicia.
- Tú no eres un Dios que ame la maldad, ni el malvado es tu huésped, ni el arrogante se mantiene en tu presencia. R.
- Detestas a los malhechores, destruyes a los mentirosos; al hombre sanguinario y traicionero lo aborrece el Señor. R.
- Que se alegren los que se acogen a ti, con júbilo eterno; protégelos, para que se llenen de gozo los que aman tu nombre. R.
Aclamación antes del Evangelio
Jn 10, 27
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
Mis ovejas escuchan mi voz – dice el Señor -, y yo las conozco, y ellas me siguen. R.
EVANGELIO
Estaban al acecho para
ver si curaba en sábado
Lectura del santo Evangelio
según san Lucas 6, 6-11
Un sábado, entró Jesús en la sinagoga y se puso a enseñar.
Había allí un hombre que tenía la mano derecha paralizada.
Los escribas y los fariseos estaban al acecho para ver si curaba en sábado, y encontrar de qué acusarlo.
Pero él conocía sus pensamientos y dijo al hombre de la mano atrofiada: «Levántate y ponte ahí en medio».
Y, levantándose, se quedó en pie.
Jesús les dijo: «Os voy a hacer una pregunta: ¿Qué está permitido en sábado?, ¿hacer el bien o el mal, salvar una vida o destruirla?».
Y, echando en torno una mirada a todos, le dijo: «Extiende tu mano».
Él lo hizo y su mano quedó restablecida.
Pero ellos, ciegos por la cólera, discutían qué había que hacer con Jesús.
Palabra del Señor.
Reflexión sobre el Evangelio
Nuevamente la Escritura nos muestra a Jesús haciendo lo que vino a hacer: enseñar al pueblo de Israel en la sinagoga, porque la fe viene de la predicación como nos dijera después san Pablo, viene de la escucha de la Palabra que toca al corazón.
Jesús con su Palabra tocaba el corazón de los que tenían deseos de escuchar, y esas mismas palabras, que para unos son salvación, irónicamente para otros se transforman en condenación, dice este pasaje que los escribas y fariseos estaban acechando a Jesús para acusarlo en caso de curar en sábado.
Esta escena transcurre en un sábado, el día del Señor, día en que los judíos se apegaban al cumplimiento estricto de la ley, donde no les era permitido hacer trabajo alguno, pero olvidando el amor y la misericordia, buscaban cualquier cosa para acusar a Jesús.
Jesús tiene compasión de él y visibiliza la necesidad de este hombre y lo pone en el centro y lanza esa pregunta contundente sobre si en sábado está permitido hacer el bien o el mal; Jesús da el espacio para que alguien se anime a responder, pero nadie se atreve, saben que Dios no invita a hacer el mal, menos en el día que le está consagrado.
De acuerdo a su interpretación de la ley, sí era lícito sacar a una oveja o a un buey de un pozo en sábado, eso lo aceptaban y sin embargo les escandaliza que sane a este hombre, por eso en otro pasaje Jesús les llamará duramente hipócritas.
El mundo acechaba entonces y acecha hoy a la Iglesia y a sus miembros, buscando algún momento en que se equivoquen para hacerlos pedazos. Por supuesto que los que pertenecemos a la Iglesia nos vamos a equivocar, somos humanos, sin embargo, los grandes errores de unos pocos no pueden borrar todo el bien que la Iglesia ha hecho y hace al mundo en el nombre de Jesús.
Si tú te estás esforzando por vivir una vida que aspira a la santidad, seguramente ya te habrás topado con muchas críticas por tu manera de pensar y actuar, pero hoy el Señor te invita a no perder el ánimo, a seguir dando ejemplo del amor y la misericordia de Dios en donde estés, aunque parezca imprudente.
Si nada de lo que haces o piensas provoca reacciones en los que están cerca, te invita a reflexionar si realmente se está transparentando en tu vida el amor de Dios, si el ejercicio de tu fe te está exponiendo o si vives con una fe escondida.
Antífona de comunión
Sal 41, 2-3
Como busca la cierva corrientes de agua, así mi alma te busca a ti, Dios mío; mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo.
Comunión espiritual
Creo, Jesús mío, que estás real y verdaderamente en el cielo y en el Santísimo Sacramento del Altar.Te amo sobre todas las cosas y deseo vivamente recibirte dentro de mi alma, pero no pudiendo hacerlo ahora sacramentalmente, ven al menos espiritualmente a mi corazón.Y como si ya te hubiese recibido, me abrazo y me uno del todo a Ti. Señor, no permitas que jamás me aparte de Ti. Amén
Oración después de la comunión
Concede, Señor, a tus fieles, alimentados con tu palabra y vivificados con el sacramento del cielo, beneficiarse de los dones de tu Hijo amado, de tal manera que merezcamos participar siempre de su vida. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.
Oración
No permitas Señor, que por ningún motivo, bajo ninguna circunstancia y ni por un momento, me acostumbre a la vida inmoral que el mundo me propone, al placer por placer, a la injusticia, al desamor y a tantas cosas que se viven hoy día.
Jesús, dame la violencia en el corazón de San Pablo ante tales cosas, dame tu celo y santo enojo como cuando entraste al templo a expulsar a los vendedores. Pero más que todo eso dame un profundo amor por la vida del Reino que nos propones y que de ese modo no pueda entender una mejor manera de vivir más que esa.
Acción
Hoy pondré mucha atención a mi día, para darme cuenta de cuantas cosas se me han ido haciendo "normales" sin que estas pertenezcan al plan amoroso de Dios.
Fuentes:
Archidiócesis de Madrid, Evangelización Activa, La Misa de Cada Día (CECOR), ACI Prensa.
Verificado:
Ordo Temporis, Ciclo A, 2025-2026, Conferencia Episcopal de Costa Rica (CECOR).
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