Papa León XIV en el Ángelus: Vivamos libres de malas ambiciones e intereses injustos. Gracias a todos los que han rezado por mí

El Papa León XIV se dirige a los peregrinos reunidos en la Plaza de San Pedro, en el Vaticano, un día después de salir del hospital tras someterse a una operación de cáncer, el 18 de octubre de 2026. | Crédito: Zofia Czubak/EWTN News Español

18 octubre 2026
Redacción Vatican News y Tiziana Campisi – Ciudad del Vaticano | Vatican News

► En el Ángelus pronunciado desde el Palacio Apostólico, tras haber salido ayer del hospital Gemelli, León XIV exhortó a «vivir sin concesiones», «anteponiendo ante todo el Reino de Dios y su justicia». En la Plaza de San Pedro, los numerosos aplausos de los fieles manifestaron el gran cariño y cercanía al Papa.

► Al término del rezo del Ángelus, el Pontífice agradece las oraciones que lo han apoyado y expresa su gratitud al personal del hospital. Luego se refiere a sus próximos compromisos: una vez superada esta delicada etapa, retomaré gradualmente mis actividades, siempre con la ayuda de Dios y de sus oraciones.

Devolver «al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios» significa «ser sinceros, sin temor ni hipocresía, libres para el bien». Fue la afirmación del Papa en el Ángelus de este domingo 18 de octubre, desarrollando su catequesis a partir del Evangelio de Mateo proclamado por la liturgia de hoy.

Asomado desde la ventana del Palacio Apostólico hacia la plaza de San Pedro, León XIV saludó a los numerosos fieles y peregrinos allí reunidos que le manifestaron su cercanía y afecto y junto a él, rezaron la oración a la Madre de Dios.

Se trata la primera actividad pública del Santo Padre después de haber sido dado de alta ayer del hospital Gemelli, donde había sido ingresado el pasado martes para someterse a una cirugía de extirpación de un adenocarcinoma pulmonar.

Jesús desenmascara la hipocresía

El Evangelio de Mateo —recordó el Papa— «nos presenta una de las enseñanzas más famosas de Jesús: “Devuelvan al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios”».

Por eso es importante situarla en el contexto en el que fue pronunciada originalmente. El evangelista describe «una situación hostil hacia Jesús»: los fariseos se pusieron de acuerdo para ver cómo Jesús caía en una trampa con alguna de sus afirmaciones y deciden enviar a algunas personas a interrogarlo sobre un tema polémico, si es lícito o no pagar el tributo al César.

Dios no le teme a la historia sino que viene a vivir en ella

“La respuesta del Maestro es astuta —señaló el Pontífice— porque lo mantiene fuera de la trampa y desenmascara la hipocresía de quienes quieren hacerlo caer”. Jesús les pide la moneda del tributo, un denario. Ellos se la dan, y el Señor pregunta: «¿De quién es esta imagen y esta inscripción?». Le responden: «Del César». Entonces afirma: «¡Devuelvan al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios!»

En Jesús contemplamos a un Dios que no teme a la historia, sino que, por el contrario, viene a vivir en ella. Su Reino no elimina los cargos ni las responsabilidades humanas. Sin embargo, nos pide que vivamos sin concesiones, libres de malas ambiciones e intereses injustos, anteponiendo ante todo el Reino de Dios y su justicia.

Libres para el bien

En este sentido - evidenció León XIV - llama la atención el elogio que esas mismas personas le dirigen a Jesús, aunque movidas por malas intenciones: «Maestro, sabemos que eres sincero, que enseñas con fidelidad el camino de Dios y no te dejas influir por nadie, porque no te fijas en la apariencia de la gente».

Queridos hermanos, este es precisamente el perfil de quien “devuelve al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios”: ser sinceros, sin temor ni hipocresía, libres para hacer el bien. Oremos al Señor para que nos ayude a ser así. Y confiémonos a la intercesión de la Virgen María.

El Papa León XIV se asoma desde la ventana del Palacio Apostólico para la oración del Ángelus, el 18 de octubre (VATICAN MEDIA)

“Deseo agradecer a todos los que en estos días han orado por mí”

Tras ser dado de alta ayer del Policlínico Agostino Gemelli, después de haber sido sometido el martes pasado a la extirpación de un adenocarcinoma en el pulmón derecho, con la extirpación del lóbulo inferior, León XIV recibe, entre aplausos, todo el cariño de los fieles reunidos en la Plaza de San Pedro y en la contigua Plaza Pío XII, tras haber recitado el Ángelus.

La cercanía de los fieles

Más de 15 mil personas llenan el hemiciclo de Bernini y las áreas aledañas para saludarlo y asegurarle su apoyo a través de la oración. Hay peregrinos, familias, religiosos, sacerdotes y monjas, así como varios fotógrafos para inmortalizarlo asomado a la ventana del Palacio Apostólico. Pero muchísimos también levantan sus teléfonos para tomarle fotos o grabarlo. Y a todos ellos el Pontífice les dice:

“Realmente he sentido su apoyo. ¡Gracias!”

El agradecimiento al personal del Gemelli y un pensamiento para los enfermos

Se eleva otro aplauso y León lo recibe con alegría; luego expresa su «agradecimiento» a los médicos, enfermeros y a todo el personal del Policlínico Gemelli. A quienes lo escuchan desde la plaza y a través de los medios de comunicación, el Pontífice les confía lo que ha vivido y, a continuación, dedica un pensamiento especial a los enfermos.

“Esta experiencia me ha hecho sentir de manera especial la cercanía con quienes atraviesan una enfermedad o una situación de discapacidad”

Una mirada a los próximos compromisos

Y León XIV también revisa su agenda, anticipándose a los compromisos que le esperan, seguro de poder contar con el apoyo de los fieles.

“Una vez superada esta delicada fase —como saben— ahora retomaré gradualmente mis actividades, siempre con la ayuda de Dios y de sus oraciones”

La plaza responde con otro aplauso y el Pontífice agradece nuevamente y repite: «Gracias a todos y que tengan un buen domingo». Luego se queda unos instantes más en la ventana, sonriendo y saludando a los presentes, para corresponder al cariño que le han demostrado.

Ángelus 18 de octubre de 2026 - Papa León XIV. Crédito: Vatican News - Español

Fuentes: