Tiempo Litúrgico: Cuaresma. Semana I - Feria.
Color del día: Morado.
Memoria libre: Beata Antonia de Florencia, religiosa.
Antífona de entrada
Cfr. Sal 18, 8
La ley del Señor es perfecta y reconforta los corazones; el testimonio del Señor es veraz y vuelve sabios a los sencillos.
Oración colecta
Convierte a ti, Padre eterno, nuestros corazones, para que, buscando siempre lo único necesario y poniendo en práctica las obras de caridad, nos concedas permanecer dedicados a tu servicio. Por nuestro Señor Jesucristo.
PRIMERA LECTURA
Serás el pueblo santo del Señor,
tu Dios
Lectura del libro del
Deuteronomio 26, 16-19
Moisés habló al pueblo, diciendo: «Hoy el Señor, tu Dios, te manda que cumplas estos mandatos y decretos. Acátalos y cúmplelos con todo tu corazón v con toda tu alma.
Hoy has elegido al Señor para que él sea tu Dios y tú vayas por sus caminos, observes sus mandatos, preceptos y decretos, y escuches su voz. Y el Señor te ha elegido para que seas su propio pueblo, como te prometió, y observes todos sus preceptos.
Él te elevará en gloria, nombre y esplendor, por encima de todas las naciones que ha hecho, y serás el pueblo santo del Señor, tu Dios, como prometió».
Palabra de Dios.
Salmo responsorial
Sal 118, 1-2. 4-5. 7-8
R. Dichoso el que camina
en la ley del Señor.
- Dichoso el que, con vida intachable, camina en la ley del Señor; dichoso el que, guardando sus preceptos, lo busca de todo corazón. R.
- Tú promulgas tus mandatos para que se observen exactamente. Ojalá esté firme mi camino, para cumplir tus decretos. R.
- Te alabaré con sincero corazón cuando aprenda tus justos mandamientos. Quiero guardar tus decretos exactamente, tú no me abandones. R.
Aclamación antes del Evangelio
2 Cor 6, 2b
R. Gloria a ti, Cristo, Palabra de Dios.
Ahora es el tiempo favorable, ahora es el día de la salvación. R.
EVANGELIO
Sed perfectos como
vuestro Padre celestial
Lectura del santo Evangelio
según san Mateo 5, 43-48
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Habéis oído que se dijo: «Amarás a tu prójimo» y aborrecerás a tu enemigo”.
Pero yo os digo: amad a vuestros enemigos y rezad por los que os persiguen, para que seáis hijos de vuestro Padre celestial, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y manda la lluvia a justos e injustos.
Porque, si amáis a los que os aman, ¿qué premio tendréis? ¿No hacen lo mismo también los publicanos? Y, si saludáis sólo a vuestros hermanos, ¿qué hacéis de extraordinario? ¿No hacen lo mismo también los gentiles? Por tanto, sed perfectos, como vuestro Padre celestial es perfecto».
Palabra del Señor.
Reflexión sobre el Evangelio
En los evangelios sinópticos, Jesús es muy explícito en la condición que requiere cumplir aquel que quiera seguirlo: negarse a sí mismo. El concepto en sí podría tener espacio para muchas interpretaciones, pero en este pasaje el Señor no deja lugar a dudas de lo que significa esa condición. De manera práctica y concreta, negarse a sí mismo significa que debo amar a mis enemigos y debo hacer el bien a quienes me odian.
No basta con sentir que tengo una buena relación con Dios, no basta con cumplir los mandamientos, no es suficiente participar en los sacramentos, Jesús es muy claro que, en nuestra vida diaria, ese amor que profesamos a Dios se tiene que reflejar en nuestras decisiones y acciones.
Quizá estarás pensando que se oye muy complicado hacer vida este mandato de Jesús y ¡claro que es complicado! Por esta razón existe esa famosa anécdota de Santa Teresa de Ávila que, en medio de las grandes dificultades, enfermedades y arideces espirituales que sufría, se quejó con Jesús. A lo que Jesús le habría respondido: «Teresa, así trato yo a mis amigos» y ella, con su característico ingenio y confianza, le replicó: «¡Ah, Señor! Por eso tienes tan pocos».
Decidirnos a seguir a Jesús no es cosa fácil. Debemos amar a nuestros enemigos, a quienes nos han hecho daño o han hablado mal de nosotros, y no solo eso, sino orar para que ellos se conviertan y regresen a su condición de hijos del Padre. ¡Es todo un reto espiritual!
El mundo nos enseña que si alguien nos hace daño, nosotros ‘tenemos el derecho’ de responderle de igual manera, y así ha sido desde tiempos de Jesús, por eso Él dice: «Ustedes han oído que se dijo…». Pero Él nos pide responder de una forma diferente a lo que el mundo propone.
Continúa Jesús explicando lo que es aceptado por todos: ama a los que aman, saluda solo a los que te caen bien… Hermanos, ¡qué fácil sería ser cristiano así! Con esto Jesús nos impulsa a mostrar su amor a todo el mundo a través de nuestras acciones, porque tratar bien a los que se portan bien con nosotros, es algo que hasta los delincuentes hacen, ¿qué mérito tiene?
Tú estás llamado a ser testigo de Cristo, porque la meta no nos la deja solo con estas acciones que ya de por sí se ven cuesta arriba. Al contrario, Jesús nos pide que seamos perfectos como su Padre, ahí sí que se pone complicada la cosa, pero solo será complicada si lo quieres hacer con tus fuerzas, a tu manera.
Deja que el Señor gobierne tu vida y tus acciones, porque como el mismo Jesús nos dice en otro pasaje «Para los hombres esto es imposible, pero para Dios todo es posible». Hoy te invito a pedirle a Dios la fuerza de su Espíritu Santo para que puedas avanzar en esta gran misión.
Antífona de comunión
Mt 5, 48
Sean perfectos, como su Padre celestial es perfecto, dice el Señor.
Comunión espiritual
Creo, Jesús mío, que estás real y verdaderamente en el cielo y en el Santísimo Sacramento del Altar.Te amo sobre todas las cosas y deseo vivamente recibirte dentro de mi alma, pero no pudiendo hacerlo ahora sacramentalmente, ven al menos espiritualmente a mi corazón.Y como si ya te hubiese recibido, me abrazo y me uno del todo a Ti. Señor, no permitas que jamás me aparte de Ti. Amén
Oración después de la comunión
Acompaña, Señor, con eterna benevolencia a tu pueblo, al que fortaleces con estos divinos misterios, y, ya iluminado con tus celestiales enseñanzas, acompáñalo con el consuelo de tu salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Fuentes:
Archidiócesis de Madrid, Evangelización Activa, Misal Católico, La Misa de Cada Día (CECOR), ACI Prensa.
Verificado:
Ordo Temporis, Ciclo A, 2025-2026, Conferencia Episcopal de Costa Rica (CECOR).
.jpg)