Tiempo Litúrgico: Cuaresma. Semana III - Feria.
Color del día: Morado.
Memoria libre: San Sofronio de Jerusalén, monje.
Antífona de entrada
Yo soy la salvación de mi pueblo, dice el Señor. Los escucharé cuando me llamen en cualquier tribulación, y siempre seré su Dios.
Oración colecta
Dios todopoderoso, te pedimos humildemente que, cuanto más se acerca el día de la fiesta que nos trae la salvación, con tanto mayor fervor nos preparemos para celebrar debidamente el misterio pascual. Por nuestro Señor Jesucristo.
PRIMERA LECTURA
Observad los mandatos y cumplidlos
Lectura del libro del
Deuteronomio 4, 1. 5-9
Moisés habló al pueblo, diciendo: «Ahora, Israel, escucha los mandatos y decretos que yo os enseño para que, cumpliéndolos, viváis y entréis a tomar posesión de la tierra que el Señor, Dios de vuestros padres, os va a dar.
Mirad: yo os enseño los mandatos y decretos, como me mandó el Señor, mi Dios, para que los cumpláis en la tierra donde vais a entrar para tomar posesión de ella.
Observadlos y cumplidlos, pues esa es vuestra sabiduría y vuestra inteligencia a los ojos de los pueblos, los cuales, cuando tengan noticia de todos estos mandatos, dirán: «Ciertamente es un pueblo sabio e inteligente esta gran nación».
Porque, ¿dónde hay una nación tan grande que tenga unos dioses tan cercanos como el Señor, nuestro Dios, siempre que lo invocamos?
Y, ¿dónde hay otra nación tan grande que tenga unos mandatos y decretos tan justos como toda esta ley que yo os propongo hoy?
Pero, ten cuidado, guárdate bien de olvidar las cosas que han visto tus ojos y que no se aparten de tu corazón mientras vivas; cuéntaselos a tus hijos y nietos».
Palabra de Dios.
Reflexión sobre la Primera Lectura
Si nos preguntásemos por qué vivimos en un mundo tan corrupto, lleno de injusticia, infidelidad, violencia; quizás la respuesta sería: porque nos hemos olvidado de transmitir a nuestros hijos la verdad y la fe.
Es triste que muchos de nosotros, la única instrucción que hemos tenido sobre la fe ha sido la catequesis apresurada para hacer la Primera Comunión. En muchas de nuestras casas nunca se habla de Dios, de sus mandamientos, de los valores y fundamentos del Evangelio.
El autor del Deuteronomio ya le advertía al pueblo de Israel: "No olvides ni dejes que se aparten de tu corazón estos mandamientos sino transmítelos a tus hijos". Cuando el hombre se aleja de Dios y de sus mandamientos, todo se convierte en relativismo.
Démonos tiempo para compartir en nuestra casa la oración y la fe.
Salmo responsorial
Sal 147, 12-13. 15-16. 19-20
R. Glorifica al Señor, Jerusalén.
- Glorifica al Señor, Jerusalén; alaba a tu Dios, Sión. Que ha reforzado los cerrojos de tus puertas, y ha bendecido a tus hijos dentro de ti. R.
- Él envía su mensaje a la tierra, y su palabra corre veloz; manda la nieve como lana, esparce la escarcha como ceniza. R.
- Anuncia su palabra a Jacob, sus decretos y mandatos a Israel; con ninguna nación obró así, ni les dio a conocer sus mandatos. R.
Aclamación antes del Evangelio
Jn 6, 63c. 68c
R. Alabanza a ti, Cristo, rey de la gloria eterna.
Tus palabras, Señor, son espíritu y vida; tú tienes palabras de vida eterna. R.
EVANGELIO
Quien los cumpla y
enseñe será grande
Lectura del santo Evangelio
según san Mateo 5, 17-19
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «No creáis que he venido a abolir la Ley y los profetas: no he venido a abolir, sino a dar plenitud.
En verdad os digo que antes pasarán el cielo y la tierra que deje de cumplirse hasta la última letra o tilde de la Ley.
El que se salte uno solo de los preceptos menos importantes, y se lo enseñe así a los hombres será el menos importante en el reino de los cielos.
Pero quien los cumpla y enseñe será grande en el reino de los cielos».
Palabra del Señor.
Reflexión sobre el Evangelio
Pocas palabras, pero muy profundas. Ahora quizá nos podríamos preguntar ¿cuál es esa ley de la que habla Jesús? ¿Cuáles son esos preceptos que nos invita a cumplir? Las obras de misericordia corporales y espirituales, los mandamientos; ése será grande en el Reino de los Cielos, el que cumpla y enseñe los preceptos, los mandamientos, las obras de misericordia.
Hay un video circulando que se llama Comiendo pastelitos con Dios. La verdad es que está precioso y muy atinado. Pero lo que más me gusta de ese video es cuando el niñito empaca su mochila, pone dos pastelitos, dos jugos y muy decidido le dice a su mamá: ‘voy a buscar a Dios’.
Recorre las calles, los trenes, hasta que llega a un parque y se encuentra una viejita indigente en la banca; se sienta junto a ella, le comparte el jugo y el pastelito, le da un abrazo fuerte y regresa feliz a su casa y le dice a su mamá: ‘Dios es mujer y tiene una sonrisa preciosa’.
Los niños son muy sabios y a veces nos dan lecciones de vida. Quizá más de una vez nos hemos preguntado ¿Cómo encuentro a Dios? o ¿cómo puedo llegar al cielo? Cristo hoy nos los deja clarito: ‘el que cumpla y enseñe mis mandamientos será grande en el Reino de los Cielos’.
El niñito del video lo entendió perfecto, salió a buscar a Dios y lo encontró cumpliendo con una de las obras de misericordia. Y no solo se trata de cumplir, sino se trata de cumplir y vivir los mandamientos, es decir: amando y sirviendo, compartiendo el pan, una sonrisa, compartiendo el tiempo.
Que no se nos olvide: Dios está allá afuera, es cuestión de salir con el corazón abierto a buscarlo como este niño. Y a veces nos podemos pasar horas en la capilla; y no me malinterpreten, hay que ir justo a la capilla, hay que ir justo al Sagrario para pedirle a Dios que nos ablande del corazón y para que escuchemos qué es lo que nos pide hoy y salir y darle ese abrazo, y salir y encontrarlo en el hermano, y salir y encontrarlo en el otro.
Dios está ahí afuera, salgamos a encontrarlo. Hoy, pasar tiempo de calidad con alguien.
Antífona de comunión
Sal, 15, 11
Me has enseñado el sendero de la vida, me saciarás de gozo en tu presencia, Señor.
Comunión espiritual
Creo, Jesús mío, que estás real y verdaderamente en el cielo y en el Santísimo Sacramento del Altar.Te amo sobre todas las cosas y deseo vivamente recibirte dentro de mi alma, pero no pudiendo hacerlo ahora sacramentalmente, ven al menos espiritualmente a mi corazón.Y como si ya te hubiese recibido, me abrazo y me uno del todo a Ti. Señor, no permitas que jamás me aparte de Ti. Amén
Oración después de la comunión
Santifica, Señor, a quienes hemos sido alimentados con los manjares de la mesa celestial, para que, perdonados de todo pecado, podamos alcanzar las promesas eternas. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Oración
Gracias, Señor, por tu Palabra, gracias porque tengo la oportunidad de escucharte a través de ella y recibir tu instrucción, mandatos, consejos y conocer tu voz. Dame tu gracia, pon tus palabras en mi boca y que la unción de tu Espíritu me acompañe, para que así todos los de mi casa puedan experimentar el maravilloso amor que tienes por nosotros.
Acción
En este día buscaré la oportunidad y compartiré de una manera agradable algo bueno de lo que la Palabra de Dios me deja día con día.
Fuentes:
Archidiócesis de Madrid, Evangelización Activa, Misal Católico, La Misa de Cada Día (CECOR), ACI Prensa.
Verificado:
Ordo Temporis, Ciclo A, 2025-2026, Conferencia Episcopal de Costa Rica (CECOR).
.jpg)