Lecturas de la Misa del día y sus reflexiones. Lunes, 26 de octubre de 2026.


Tiempo Litúrgico: Ordinario. Semana XXX - Feria.
   Color del día: Verde.  

Memoria libre:

Antífona de entrada
Ef 5, 19-20

Canten con todo el corazón las alabanzas al Señor. Den continuamente gracias a Dios Padre por todas las cosas, en nombre de nuestro Señor Jesucristo.

Oración colecta

Dios, Padre de todos los dones, de quien procede cuanto somos y tenemos, enséñanos a reconocer los beneficios de tu inmensa generosidad, y a amarte con sincero corazón y con todas nuestras fuerzas. Por nuestro Señor Jesucristo.

PRIMERA LECTURA
Vivid en el amor como Cristo

Lectura de la carta del apóstol
san Pablo a los Efesios 4, 32-5, 8

Hermanos:

Sed buenos, comprensivos, perdonándoos unos a otros como Dios os perdonó en Cristo.

Sed imitadores de Dios, como hijos queridos, y vivid en el amor como Cristo os amó y se entregó por nosotros a Dios como oblación y víctima de suave olor.

De la fornicación, la impureza, indecencia o afán de dinero, ni hablar; es impropio de santos. Tampoco vulgaridades, estupideces o frases de doble sentido; todo eso está fuera de lugar. Lo vuestro es alabar a Dios. Tened entendido que nadie que se da a la fornicación, a la impureza o al afán de dinero, que es una idolatría, tendrá herencia en el reino de Cristo y de Dios.

Que nadie os engañe con argumentos falaces; estas cosas son las que atraen el castigo de Dios sobre los rebeldes. No tengáis parte con ellos. Antes sí erais tinieblas, pero ahora, sois luz por el Señor.

Palabra de Dios.

Reflexión sobre la Primera Lectura

San Pablo no podía ser más claro en este pasaje: hay cosas que no son propias de los cristianos y de las cuales NI POR ERROR NI POR DESCUIDO se pueden permitir. Entre ellas está la vida sexual del cristiano, la cual debe estar centrada en el amor, en la entrega y no en el egoísmo que sabemos que termina siempre por destruir nuestra vida y la de aquellos que viven cerca de nosotros.

No nos dejemos engañar con falsos razonamientos filosóficos o psicológicos promovidos por quienes no conocen a Cristo: "la relación sexual fuera del matrimonio destruye y envenena la vida del amor".

El sexo es un regalo de Dios para el hombre, y como todas las cosas que él nos ha dado, debe ser usado de acuerdo a su plan perfecto. Por ello la relación íntima de la pareja, y todo lo que forma parte de esta intimidad de los esposos, está reservada para aquellos que han hecho un compromiso delante de Dios de amarse y respetarse toda la vida.

De manera que la postura del cristiano delante de los temas sexuales, en medio del relajamiento moral que nos circunda, es totalmente distinta a la de los no creyentes.

Los chistes y las conversaciones obscenas, así como las películas y las revistas pornográficas pertenecen a la vida de los que aún no conocen a Cristo. Quizás tú en otro tiempo, también fuiste tinieblas, pero ahora vives en Cristo quien te ha llamado para que vivas en la luz y en su amor. Vive, pues, como hijo de la luz.

Salmo responsorial
Sal 1, 1-2. 3. 4 y 6

R. Seamos imitadores de Dios,
como hijos queridos.
  • Dichoso el hombre que no sigue el consejo de los impíos, ni entra por la senda de los pecadores, ni se sienta en la reunión de los cínicos; sino que su gozo es la ley del Señor, y medita su ley día y noche. R.
  • Será como un árbol plantado al borde de la acequia: da fruto en su sazón y no se marchitan sus hojas; y cuanto emprende tiene buen fin. R.
  • No así los impíos, no así; serán paja que arrebata el viento. Porque el Señor protege el camino de los justos, pero el camino de los impíos acaba mal. R.

Aclamación antes del Evangelio
Cf. Jn 17, 17b.a

R. Aleluya, aleluya, aleluya.

Tu palabra, Señor, es verdad; santifícanos en la verdad. R.

EVANGELIO
A esta, que es hija de Abrahán,
¿no era necesario soltarla de tal
ligadura en día de sábado?

Lectura del santo Evangelio
según san Lucas 13, 10-17

Un sábado, enseñaba Jesús en una sinagoga.

Había una mujer que desde hacia dieciocho años estaba enferma por causa de un espíritu, y estaba encorvada, sin poderse enderezar. de ningún modo.

Al verla, Jesús la llamó y le dijo: «Mujer, quedas libre de tu enfermedad».

Le impuso las manos, y en seguida se puso derecha. Y glorificaba a Dios.

Pero el jefe de la sinagoga, indignado porque Jesús había curado en sábado, se puso a decir a la gente: «Hay seis días tenéis para trabajar; venid, pues, a que os curen en esos días, y no en sábado».

Pero el Señor le respondió y dijo: «Hipócritas: cualquiera de vosotros, ¿no desata en sábado su buey o su burro del pesebre, y lo lleva a abrevar?

Y a esta, que es hija de Abrahán, y que Satanás ha tenido atada dieciocho años, ¿no era necesario soltarla de tal ligadura en día de sábado?»

A decir estas palabras, sus enemigos quedaron abochornados, y toda la gente se alegraba por todas las maravillas que hacía.

Palabra del Señor.

Reflexión sobre el Evangelio

Hermanos, el Evangelio nos presenta a una mujer que llevaba dieciocho años encorvada; no podía enderezarse. Jesús la ve, la llama y le dice: ‘Mujer, quedas libre de tu enfermedad’. Después le impone las manos y ella se endereza y comienza a glorificar a Dios. Hay algo muy hermoso, Jesús la ve. Quizá durante años otros habían visto solamente su enfermedad, pero Jesús ve a la persona, la llama ‘hija de Abraham’ y le devuelve su dignidad.

San Juan Crisóstomo señala que el problema del jefe de la sinagoga no era realmente el sábado, sino que no podía alegrarse ante la obra de Cristo, por eso Jesús denuncia su hipocresía.

Para la tradición judía, el sábado era día consagrado a Dios, pero también día de descanso y liberación. Incluso la tradición rabínica reconoce excepciones cuando está en juego la vida y la salud. La Misná permite actuar en sábado para asistir a una mujer que está dando a luz.

El Catecismo de la Iglesia Católica enseña que Jesús da al sábado su interpretación auténtica: es lícito hacer el bien y salvar la vida. El Concilio Vaticano II, afirma que Cristo revela plenamente al ser humano quién es y cuál es su vocación.

Esta mujer puede ser también una figura de la humanidad herida, incapaz de levantar por sí misma la mirada hacia el cielo. Cristo es quien la endereza; la Iglesia continúa esta misión cuando acompaña al que sufre, escucha al que está cargado y ayuda a recuperar la esperanza.

También nosotros conocemos personas que llevan años encorvadas por una preocupación, un resentimiento, una enfermedad o una herida familiar; tal vez incluso nosotros mismos necesitamos escuchar hoy: ‘Quedas libre’. Hoy preguntémonos: ¿Qué me mantiene encorvado y qué persona cercana necesita que yo la ayude a levantarse?

Pidamos al Señor la gracia de no pasar de largo ante quien sufre y realizar hoy una acción concreta de misericordia: acercarnos, escuchar, perdonar o ayudar, porque cuando Cristo nos endereza, no nos levanta para que miremos a los demás desde arriba, sino para que podamos mirar nuevamente hacia Dios y caminar con nuestros hermanos.

Antífona de comunión
Sal 115, 12-13

¿Cómo le pagaré al Señor todo el bien que me ha hecho? Levantaré el cáliz de salvación e invocaré el nombre del Señor.

Comunión espiritual

Creo, Jesús mío, que estás real y verdaderamente en el cielo y en el Santísimo Sacramento del Altar.

Te amo sobre todas las cosas y deseo vivamente recibirte dentro de mi alma, pero no pudiendo hacerlo ahora sacramentalmente, ven al menos espiritualmente a mi corazón.

Y como si ya te hubiese recibido, me abrazo y me uno del todo a Ti. Señor, no permitas que jamás me aparte de Ti. Amén

Oración después de la comunión

Dios todopoderoso, que, mediante este pan de vida, te dignas librar a tus siervos de las ataduras del pecado y restaurar piadosamente sus fuerzas, concédenos crecer sin cesar en la esperanza de la gloria. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Oración

Señor, dame pureza de pensamiento y palabra. Ayúdame a alejar de mí la obscenidad, el doble sentido y las imágenes y charlas que inducen a una manera de entender la sexualidad diferente a como Tú la pensaste.

Acción

A partir de hoy seré sumamente cuidadoso en la manera en que hablo, las bromas y chistes en que participo, así como las imágenes que dejo que entren a mi cabeza. Me alejaré de esa conducta y haré el acuerdo de dejarlo definitivamente.

Fuentes:
Archidiócesis de Madrid, Evangelización Activa, Misal Católico, La Misa de Cada Día (CECOR), ACI Prensa.
Verificado:
Ordo Temporis, Ciclo A, 2025-2026, Conferencia Episcopal de Costa Rica (CECOR).