Tiempo Litúrgico: Ordinario. Semana XV - Feria.
Color del día: Verde.
Memoria libre: Santas 16 carmelitas, mártires.
Antífona de entrada
Dios habita en su santuario; él nos hace habitar juntos en su casa; es la fuerza y el poder de su pueblo.
Oración colecta
Señor Dios, protector de los que en ti confían, sin ti, nada es fuerte, ni santo; multiplica sobre nosotros tu misericordia para que, bajo tu dirección, de tal modo nos sirvamos ahora de los bienes pasajeros, que nuestro corazón esté puesto en los bienes eternos. Por nuestro Señor Jesucristo.
PRIMERA LECTURA
Yo soy el que soy.
“Yo soy” me envía a vosotros
Lectura del libro del
Éxodo 3, 13-20
En aquellos días, al escuchar Moisés la voz del Señor entre las zarzas, le replicó: «Mira, yo iré a los hijos de Israel y les diré: “El Dios de vuestros padres me ha enviado a vosotros”. Si ellos me preguntan: “¿Cuál es su nombre?”, ¿qué les respondo?»
Dios dijo a Moisés: «“Yo soy el que soy”; esto dirás a los hijos de Israel: “Yo soy” me envía a vosotros».
Dios añadió: «Esto dirás a los hijos de Israel: “El Señor, Dios de vuestros padres, Dios de Abrahán, Dios de Isaac, Dios de Jacob, me envía a vosotros. Este es mi nombre para siempre: así me llamaréis de generación en generación”.
Vete, reúne a los ancianos de Israel y diles: El Señor Dios de vuestros padres se me ha aparecido, el Dios de Abrahán, Dios de Isaac, Dios de Jacob, y me ha dicho: “He observado atentamente cómo os tratan en Egipto y he decidido sacaros de la opresión egipcia y llevaros a la tierra de los cananeos, hititas, amorreos, perizitas, heveos y jebuseos, a una tierra que mana leche y miel”.
Ellos te harán caso, y tú, con los ancianos de Israel, te presentarás al rey de Egipto y le diréis: “El Señor Dios de los hebreos, nos ha salido al encuentro y ahora nosotros tenemos que hacer un viaje de tres jornadas por el desierto para ofrecer sacrificios al Señor nuestro Dios”.
Yo sé que el rey de Egipto no os dejará marchar ni a la fuerza; pero yo extenderé mi mano y heriré a Egipto con prodigios que haré en medio de él, y entonces os dejará marchar».
Palabra de Dios.
Reflexión sobre la Primera Lectura
En este pasaje se revela por primera vez el nombre de Dios. Sin embargo, esta revelación tiene la particularidad de que Dios no revela un nombre propio, sino que en el mismo nombre revela su ser. Él ES el que ES. Él es la fuente de la vida y de todo lo creado, por lo que san Pablo dirá: "En él somos, existimos y nos movemos".
En un mundo que continuamente busca su auto-afirmación y desprecia de manera muy sutil el SER de Dios, este pasaje nos viene a recordar que nosotros no somos nada; que si algo somos, lo somos en virtud de que Dios ES y de que gracias a él, y solo a él, existimos.
Jesús, en el evangelio, decía: "Sin mí nada pueden hacer". La liberación de Egipto no será, pues, obra de sus fuerzas, sino del Dios que ES.
Cuando llegue a tu vida la tentación de pensar que tú eres (el poderoso, el que manda, el inteligente) recuerda que el ÚNICO que es, ES Dios. Acostúmbrate a depender de él, y reconoce que sin él nada, absolutamente nada, puedes. Esta dependencia y reconocimiento te darán continuamente paz en el corazón.
Salmo responsorial
Sal 104, 1 y 5. 8-9. 24-25. 26-27
R. El Señor se acuerda
de su alianza eternamente.
- Dad gracias al Señor, invocad su nombre, dad a conocer sus hazañas a los pueblos. Recordad las maravillas que hizo, sus prodigios, las sentencias de su boca. R.
- Se acuerda de su alianza eternamente, de la palabra dada, por mil generaciones; de la alianza sellada con Abrahán, del juramento hecho a Isaac. R.
- Dios hizo a su pueblo muy fecundo, más poderoso que sus enemigos. A estos les cambió el corazón para que odiasen a su pueblo, y usaran malas artes con sus siervos. R.
- Pero envió a Moisés, su siervo, y a Aarón, su escogido, que hicieron contra ellos sus signos, prodigios en la tierra de Cam. R.
Aclamación antes del Evangelio
Mt 11, 28
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados – dice el Señor -, y yo os aliviaré. R.
EVANGELIO
Soy manso y humilde de corazón
Lectura del santo Evangelio
según san Mateo 11, 28-30
En aquel tiempo, tomó la palabra Jesús y dijo:
«Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Tomad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis descanso para vuestras almas. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera».
Palabra del Señor.
Reflexión sobre el Evangelio
Después de un día agobiante de trabajo o un período de nuestra vida en el que las cosas no han salido precisamente como nosotros las esperábamos, qué reconfortante es escuchar de Jesús: "Vengan a mí... y yo los aliviaré".
Y es que sólo en Jesús podemos darle el justo valor a todas las cosas, por eso dice: "Aprendan de mí que soy manso y humilde de corazón".
El hombre se agita y se sofoca porque le da a las cosas una dimensión equivocada y porque quiere realizarlas con sus solos esfuerzos pero, sólo con la ayuda de Dios es posible realizar, en paz y con alegría, nuestros proyectos y sólo con su consuelo podemos aceptar, que éstos no hayan salido como nosotros pensábamos.
Si tu vida y tus proyectos están a medias o no se han realizado como tú lo esperabas, toma un momento de tu jornada para orar, para ponerte en los brazos amorosos de Jesús, él te dará la fuerza y la luz para recomenzar.
Antífona de comunión
Dichosos los misericordiosos, porque alcanzarán misericordia. Dichosos los limpios de corazón, porque verán a Dios.
Comunión espiritual
Creo, Jesús mío, que estás real y verdaderamente en el cielo y en el Santísimo Sacramento del Altar.Te amo sobre todas las cosas y deseo vivamente recibirte dentro de mi alma, pero no pudiendo hacerlo ahora sacramentalmente, ven al menos espiritualmente a mi corazón.Y como si ya te hubiese recibido, me abrazo y me uno del todo a Ti. Señor, no permitas que jamás me aparte de Ti. Amén
Oración después de la comunión
Habiendo recibido, Señor, el sacramento celestial, memorial perpetuo de la pasión de tu Hijo, concédenos que este don, que él mismo nos dio con tan inefable amor, nos aproveche para nuestra salvación eterna. Él que vive y reina por los siglos de los siglos.
Oración
Señor, gracias porque tú eres de quien todos recibimos nuestro propio ser. Enséñame a descubrir tu verdadero SER, tu esencia, y ayúdame a no tener imágenes falsas de ti, a no ubicarte en un modo de ser que no sea real.
Acción
Hoy repetiré todo el día: "Quiero conocerte, Señor".
Fuentes:
Archidiócesis de Madrid, Evangelización Activa, Id y Enseñad, La Misa de Cada Día (CECOR), ACI Prensa.
Verificado:
Ordo Temporis, Ciclo C, 2024-2025, Conferencia Episcopal de Costa Rica (CECOR).
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