Tiempo Litúrgico: Ordinario. Semana XXIV - Feria.
Color del día: Verde.
Memoria libre:
Antífona de entrada
Mírame, Señor, y ten piedad de mí, que estoy solo y afligido. Ve mi pequeñez y mis trabajos, y perdona todos mis pecados, Dios mío.
Oración colecta
Señor Dios, cuya providencia no se equivoca en sus designios, te rogamos humildemente que apartes de nosotros todo lo que pueda causarnos algún daño y nos concedas lo que pueda sernos de provecho. Por nuestro Señor Jesucristo.
PRIMERA LECTURA
Es grande el misterio de la piedad
Lectura de la 1ª carta del apóstol
san Pablo a Timoteo 3, 14-16
Querido hermano:
Aunque espero estar pronto, contigo, te escribo esto estas cosas por si tardo, para que sepas cómo conviene conducirse en la casa de Dios, que es la Iglesia del Dios vivo, columna y fundamento de la verdad.
En verdad es grande el misterio de la piedad, el cual fue manifestado en la carne, justificado en el Espíritu, mostrado a los ángeles, proclamado en las naciones, creído en el mundo, recibido en la gloria.
Palabra de Dios.
Reflexión sobre la Primera Lectura
Se discute mucho actualmente la importancia y validez de la Iglesia no sólo como cuerpo de Cristo, sino como estructura humana. Ya desde la antigüedad muchos han fracasado en su vida espiritual y han llevado a muchos hermanos al error por separarse de la Iglesia.
San Pablo sabe bien que la Iglesia no es algo etéreo, de carácter únicamente espiritual, sino que es ésta precisamente "la columna y fuente de la verdad".
San Agustín, que vivió en el período en que todavía circulaban muchos textos relacionados con la Sagrada Escritura, pero que no eran los textos aprobados como "Palabra de Dios", declaró solemnemente: "Yo creo en la Sagrada Escritura porque es la Iglesia la que me asegura que es Palabra de Dios".
Dios ha querido confiar el depósito de la fe y de la revelación a la Iglesia, para que todo el que se acerque a ella beba siempre de la fuente de agua pura, no adulterada.
No nos dejemos llevar por el camino fácil de la duda y de los que nos proponen una vida más cómoda al margen de la Escritura y de la sana interpretación dada por el magisterio de la Iglesia.
Salmo responsorial
Sal 110, 1b-2. 3-4. 5-6
R. Grandes son las obras del Señor.
- Doy gracias al Señor de todo corazón, en compañía de los rectos, en la asamblea. Grandes son las obras del Señor, dignas de estudio para los que las aman. R.
- Esplendor y belleza son su obra, su justicia dura por siempre. Ha hecho maravillas memorables, el Señor es piadoso y clemente. R.
- Él da alimento a los que lo temen recordando siempre su alianza. Mostró a su pueblo la fuerza de su obrar, dándoles la heredad de los gentiles. R.
Aclamación antes del Evangelio
Cf. Jn 6, 63c. 68c
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
Tus palabras, Señor, son espíritu y vida; tú tienes palabras de vida eterna. R.
EVANGELIO
Hemos tocado y no habéis bailado,
hemos entonado lamentaciones
y no habéis llorado
Lectura del santo Evangelio
según san Lucas 7, 31-35
En aquel tiempo, dijo el Señor: «¿A quién, pues, compararé los hombres de esta generación? ¿A quién son semejantes?
Se asemejan a unos niños, sentados en la plaza, que gritan a otros aquello de: “Hemos tocado la flauta y no habéis bailado, hemos entonado lamentaciones y no habéis llorado”
Porque vino Juan el Bautista, que ni come pan ni bebe vino, y decís: “Tiene un demonio; vino el Hijo del hombre, que come y bebe, y decís: “Mirad qué hombre más comilón y borracho, amigo de publicanos y pecadores”.
Sin embargo, todos los hijos de la sabiduría le han dado la razón».
Palabra del Señor.
Reflexión sobre el Evangelio
Hoy sí que Jesús nos eleva el listón: “Solo los que tienen la Sabiduría de Dios son aquellos que lo reconocen”. Si lo vemos así de simple: ‘Solo los que tienen la Sabiduría de Dios son aquellos que lo reconocen’, yo quedaría fuera del grupo. Pero tenemos que entender esa Sabiduría de Dios: sencillo, abierto, amante de lo pequeño, de lo frágil, de lo débil, pecador.
La Sabiduría de Dios es tomar lo pequeño y hacerlo grande; lo débil hacerlo fuerte; al pecador, convertirlo en virtuoso. Esa es la Sabiduría de Dios, porque Dios es Dios. Reconozcamos a Dios en el día a día: cómo de la nada crea, da vida, hace salir el sol, ilumina la noche con las estrellas, pinta sonrisas en los niños, en la cara de los ancianos.
Dios está aquí, en lo más sencillo, en el más débil, en el más necesitado, en el que sufre, en el que llora. Dios está a mi lado. No pidamos grandes pruebas, más bien, hay que abrir los ojos y el corazón para reconocerlo en lo ordinario, que es extraordinario. Vivamos viendo al mundo con la Sabiduría de Dios.
Hoy te invito a elevar el corazón y a decir: Gracias mi Dios por pintar e iluminar mi día.
Antífona de comunión
Te invoco, Dios mío, porque tú me respondes; inclina tu oído y escucha mis palabras.
Comunión espiritual
Creo, Jesús mío, que estás real y verdaderamente en el cielo y en el Santísimo Sacramento del Altar.Te amo sobre todas las cosas y deseo vivamente recibirte dentro de mi alma, pero no pudiendo hacerlo ahora sacramentalmente, ven al menos espiritualmente a mi corazón.Y como si ya te hubiese recibido, me abrazo y me uno del todo a Ti. Señor, no permitas que jamás me aparte de Ti. Amén
Oración después de la comunión
Dirige, Señor, con tu Espíritu, a quienes nutres con el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, para que, dando testimonio de ti, no sólo de palabra, sino con las obras y de verdad, merezcamos entrar en el reino de los cielos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Oración
Señor, te pido que bendigas profundamente a los que la formamos la Iglesia y, especialmente, a quienes llamaste a dirigirla; derrama tu Espíritu de sabiduría para que siga siendo siempre fuente de amor y consuelo para todos y columna firme para los que dudan.
Acción
Hoy oraré por el o los sacerdotes de mi comunidad.
Fuentes:
Archidiócesis de Madrid, Evangelización Activa, Id y Enseñad, La Misa de Cada Día (CECOR), ACI Prensa.
Verificado:
Ordo Temporis, Ciclo C, 2024-2025, Conferencia Episcopal de Costa Rica (CECOR).
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