El Papa: La fe no es un acto ciego, llama a vivir un cristianismo “de ojos abiertos”. La violencia en Oriente Medio es atroz [video]

Captura de pantalla video Ángelus 15-03-2026

15 marzo 2026
Alina Tufani Díaz y Daniele Piccini - Ciudad del Vaticano
Vatican News

Desde la Plaza de San Pedro, en este cuarto domingo de Cuaresma, León XIV exhorta a no vivir la fe como una renuncia a la razón, sino a mirar al mundo “desde el punto de vista de Jesús”, en particular ante las dramáticas situaciones de injusticia, violencia y sufrimiento que marcan nuestro tiempo.

Tras rezar el Ángelus desde el estudio del Palacio Apostólico, el Papa hizo un llamamiento a un alto el fuego en la región, sacudida durante más de dos semanas por el conflicto entre la coalición israelí-estadounidense e Irán. Expresó su preocupación por la situación en el Líbano, devastado por los enfrentamientos entre el ejército israelí y Hezbolá: la violencia jamás podrá traer la justicia, la estabilidad y la paz que anhelan los pueblos.

Una fe despierta, atenta y profética, que abra los ojos ante las oscuridades del mundo, para llevar la luz del Evangelio es el llamado del Papa León XIV en su alocución antes del rezo del Ángelus, ante una Plaza de San Pedro repleta de fieles y peregrinos.

Desde la ventana de su estudio en el Palacio Apostólico, su residencia definitiva desde ayer, el Pontífice recordó que Dios envió a su Hijo como luz del mundo, para abrir los ojos de los ciegos e iluminar nuestra vida por medio de un compromiso de paz, de justicia y de solidaridad.

Cuando la humanidad caminaba en las tinieblas..

La curación de un hombre ciego que presenta el Evangelio de este cuarto domingo de Cuaresma ha sido el punto de partida de la reflexión del Santo Padre, pues con este episodio el evangelista Juan nos habla del misterio de la salvación, es decir, “mientras estábamos en la oscuridad, mientras la humanidad caminaba en las tinieblas Dios envió a su Hijo como luz del mundo para abrir los ojos de los ciegos e iluminar nuestra vida”.

Y es de observar, puntualiza León XIV que los profetas habían anunciado que el Mesías abriría los ojos de los ciegos y que Jesús se presenta a sí mismo diciendo: «Yo soy la luz del mundo»

Dios se hizo carne en Jesús, para que el barro de nuestra humanidad, amasado con el aliento de su gracia, pudiera recibir una luz nueva, que nos hace capaces de ver finalmente a Dios, a los demás y a nosotros mismos en la verdad.

Mirar con los ojos de Jesús

Tras recordar que durante siglos y, aún hoy, esta difundida la idea de que la fe es una especie de “salto en la oscuridad”, una renuncia a pensar, un creer “ciegamente”, el Santo Padre reitera que el Evangelio, en cambio, nos dice que en contacto con Cristo los ojos se abren, como los del ciego curado.

Hermanos y hermanas, también nosotros, sanados por el amor de Cristo, estamos llamados a vivir un cristianismo “de ojos abiertos”. La fe no es un acto ciego, un renunciar a la razón, una disposición de cierta convicción religiosa que nos lleva a alejar la mirada del mundo. Por el contrario, la fe nos ayuda a mirar «desde el punto de vista de Jesús, con sus ojos.

El modo de ver de Jesús

La participación en el modo de ver de Jesús que nos pide que “abramos los ojos”, como hacía Él, explica el Papa, es, sobre todo, ver los sufrimientos de los demás y las heridas del mundo.

Hoy, en particular, frente a las numerosas preguntas del corazón humano y a las dramáticas situaciones de injusticia, violencia y sufrimiento que marcan nuestro tiempo, es necesario una fe despierta, atenta y profética, que abra los ojos ante las oscuridades del mundo y lleve allí la luz del Evangelio por medio de un compromiso de paz, de justicia y de solidaridad.

Al concluir, León XIV pidió a la Virgen María que interceda por nosotros, para que la luz de Cristo abra los ojos de nuestro corazón y podamos dar testimonio de Él con sencillez y valentía.

Los libaneses desplazados internamente están instalando tiendas de campaña en Beirut para escapar de la violencia de la guerra 

La violencia en Oriente Medio es atroz; es necesario reanudar el diálogo de paz

León XIV vuelve a hacer un llamamiento a la paz en Oriente Medio, una región que, tras el conflicto en Gaza, ha experimentado un nuevo recrudecimiento de la violencia desde el 28 de febrero, día en que Estados Unidos e Israel lanzaron un ataque militar conjunto contra Irán. Según algunas fuentes, este conflicto ha provocado la muerte de más de 1200 personas hasta la fecha, entre ellas al menos 200 niños. 

El Papa hizo este nuevo llamamiento tras rezar el Ángelus desde la ventana de su despacho en el Palacio Apostólico el cuarto domingo de Cuaresma. El Pontífice reiteró su cercanía en oración a todas las familias que han perdido a seres queridos en los atentados.

Durante dos semanas, el pueblo de Oriente Medio ha sufrido la atroz violencia de la guerra. Miles de personas inocentes han muerto y muchísimas más se han visto obligadas a abandonar sus hogares. Reitero mi oración y mi cercanía a todos aquellos que han perdido a seres queridos en los ataques que han azotado escuelas, hospitales y zonas residenciales.

La dramática situación en Líbano

León XIV, en particular, expresó su profunda preocupación por la situación en su amado Líbano. El país está devastado por los enfrentamientos entre Hezbolá y las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), que, según estimaciones recientes, han provocado alrededor de mil muertos y casi un millón de desplazados internos que buscan escapar de la violencia.

La situación en el Líbano es motivo de gran preocupación. Espero que existan vías de diálogo que puedan apoyar a las autoridades del país en la implementación de soluciones duraderas a la grave crisis actual, en beneficio de todos los libaneses.

Finalmente, un sincero llamamiento a sustituir el uso de las armas por el diálogo, que es el único que puede garantizar la paz que anhelan todos los pueblos.

En nombre de los cristianos de Oriente Medio y de todas las personas de buena voluntad, hago un llamamiento a los responsables de este conflicto: ¡Alto el fuego! Es imprescindible reabrir las vías del diálogo. La violencia jamás conducirá a la justicia, la estabilidad y la paz que anhelan los pueblos.

Ángelus, 15 de marzo de 2026 - León XIV. Crédito: Vatican News - Español

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