El Papa León XIV firma su primera exhortación apostólica, “Dilexi Te”, el sábado 4 de octubre de 2025, en el Vaticano. | Crédito: Vatican Media
20 de mayo de 2026
Por Ishmael Adibuah | ACI Prensa
Con el anuncio de la primera encíclica del Papa León XIV, Magnifica humanitas: “Sobre la protección de la dignidad humana en la era de la inteligencia artificial”, hay mucha expectación sobre la orientación que el Santo Padre ofrecerá acerca de la revolución digital y las tecnologías emergentes como la IA.
Pero ¿qué son las encíclicas y qué pueden revelar sobre las prioridades del Papa en el escenario mundial y para la Iglesia?
La carta pastoral del Papa
Una encíclica es una carta pastoral escrita por el Papa, dirigida principalmente a los obispos, pero también a los católicos y a todas las personas, que por lo general reflexiona sobre las enseñanzas de la Iglesia y sugiere maneras de aplicarlas a cuestiones modernas.
Según la edición de 1917 de la Enciclopedia Católica, las encíclicas eran “cartas enviadas a todos los obispos de la cristiandad, o al menos a todos los de un país en particular, y destinadas a guiarlos en sus relaciones con sus rebaños”.
Las encíclicas forman parte de la autoridad docente cotidiana del Papa, conocida como su “magisterio ordinario”. Están entre las formas más comunes en que presenta la doctrina de la Iglesia y sirven como fuentes autorizadas y valiosas de enseñanza católica y orientación sobre temas contemporáneos, incluyendo la sexualidad, la doctrina social católica y la custodia de la tierra.
Desde el Papa León XIII, las encíclicas se han convertido en uno de los medios más comunes por los que se escucha a los Pontífices en todo el mundo sobre los temas más apremiantes de nuestro tiempo.
¿Es obligatorio para los católicos aceptar su contenido?
Normalmente, un Papa no utiliza una encíclica para hacer una declaración “ex cathedra” —una afirmación solemne y poco frecuente sobre la fe o la moral, que por lo general se promulga en una constitución apostólica. Ejemplos modernos de proclamaciones “ex cathedra” incluyen las definiciones de los Papas de los dogmas de la Inmaculada Concepción (1854) y la Asunción (1950).
Sin embargo, las encíclicas no son meras cartas ni expresiones de la opinión del Papa. Tienen un peso doctrinal significativo y con frecuencia se citan como fuentes importantes de la enseñanza católica.
Según el derecho canónico, los católicos están obligados a dar a estas cartas “un asentimiento religioso del entendimiento y de la voluntad” y a procurar “evitar todo lo que no sea congruente” con esos textos.
Dicho sencillamente, los católicos deben presumir que el Papa enseña la verdad en estas cartas y respetar sinceramente las enseñanzas que contienen.
Tendencias recientes de las encíclicas
Dirigidas al principio exclusivamente a los obispos, las encíclicas comenzaron a llegar a públicos más amplios en el período moderno, empezando con la encíclica pionera de 1891 del Papa León XIII, Rerum novarum. Esta marcó la primera vez en muchos años que el Obispo de Roma escribió una carta pastoral sobre asuntos distintos de la doctrina o de los asuntos internos de la Iglesia, al abordar en cambio los derechos de los trabajadores, el derecho a la propiedad privada y los peligros del socialismo.
Con Pacem in terris de San Juan XXIII en 1963, los Pontífices se dirigieron cada vez más en sus cartas a “todos los hombres de buena voluntad”, pasando de una audiencia principalmente católica al escenario global.
El Papa León XIII en 1898. Crédito: Francesco De Federicis/Wikimedia Commons
Desde el Concilio Vaticano II, las encíclicas se han centrado cada vez más en las amenazas a la dignidad de la persona humana y al auténtico desarrollo humano. San Pablo VI escribió Humanae Vitae en 1968, reiterando y aplicando la enseñanza de la Iglesia a la cuestión de la anticoncepción artificial. San Juan Pablo II dedicó cuatro encíclicas a promover la doctrina social católica, construyendo sobre la Rerum novarum de León XIII. Las cuatro encíclicas del Papa Francisco abordaron en gran medida la preservación de la ecología y la fraternidad universal.
A pesar de la importancia que se da a estas cartas en el período moderno, el número promedio de encíclicas por Papa es relativamente pequeño. Francisco escribió sólo cuatro, mientras que Benedicto XVI, su predecesor inmediato, escribió apenas tres. Juan Pablo II escribió 14, pero el promedio de encíclicas por Papa desde el Concilio Vaticano II ha sido de sólo siete.
León XIII tiene la mayor cantidad de encíclicas de cualquier Papa, con 88, 11 de las cuales están dedicadas al rosario.
La primera encíclica del Papa León XIV se basa en otras
El Papa León XIV indicó al inicio de su pontificado que pretendía seguir los pasos del Papa León XIII, su predecesor, respondiendo a la revolución industrial de hoy: “los desarrollos en el campo de la inteligencia artificial”.
El 15 de mayo marcó el 135º aniversario de la publicación de la encíclica de 1891 del Papa León XIII sobre el capital y el trabajo, Rerum novarum, “De las cosas nuevas”, la primera de una larga línea de encíclicas sociales producidas en la era moderna de la Iglesia Católica.
Dirigiéndose al Colegio de Cardenales el 10 de mayo de 2025, León dijo: “Hoy la Iglesia ofrece a todos, su patrimonio de doctrina social para responder a otra revolución industrial y a los desarrollos de la inteligencia artificial, que comportan nuevos desafíos en la defensa de la dignidad humana, de la justicia y el trabajo”.
Se espera que Magnifica humanitas se publique el 25 de mayo a las 11:30 a.m. (hora de Roma) en el Aula del Sínodo del Vaticano.
Artículo publicado originalmente en EWTN News. Traducido y adaptado por el equipo de ACI Prensa.
El Papa León XIV firmó la encíclica "Magnifica humanitas" el 15 de mayo de 2026. | Crédito: Vatican Media. Composición de la imagen: EWTN News. ACI Prensa
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