Regina Caeli con el Papa León XIV: el amor de Dios no es idea humana sino "vida divina". Agradecimientos y saludos diversos [video]

Captura de pantalla video Regina Caeli

10 mayo 2026
Mireia Bonilla – Salvatore Cernuzio – Ciudad del Vaticano
Vatican News

Durante el rezo del Regina Caeli, el Papa reflexiona sobre el mandamiento del amor pronunciado por Jesús en la Última Cena y aclara que la vida cristiana no nace del esfuerzo por ganarse el amor de Dios, sino del reconocimiento de sabernos amados por Él: “es el amor de Jesús el que hace nacer el amor en nosotros”.

El Papa agradece a las Islas Canarias por haber acogido al buque Hondius, punto cero del brote de hantavirus, y se muestra contento de encontrarse con la población en el viaje que realizará en junio a España. Destaca su llamamiento por Chad y Malí, afectados por duros ataques. Finalmente, un saludo a la “amada” Iglesia copta y un “pensamiento especial” para todas las madres, especialmente aquellas en condiciones difíciles.

En el VI domingo de Pascua, el Papa ha vuelto la mirada hacia la Última Cena de Jesús, precisamente a ese momento en el que transforma el pan y el vino en el signo vivo de su amor y dice: "si ustedes me aman, cumplirán mis mandamientos".

A partir de esta afirmación, el Pontífice advierte de no caer en una tergiversación entre el verdadero sentido de la relación entre el amor de Dios y la respuesta del creyente: “Esta afirmación nos libra de un malentendido, es decir, de la idea de que somos amados si guardamos los mandamientos: nuestra justicia sería entonces un condicionante para el amor de Dios”.

En cambio, el Papa explica que no debemos cumplir los mandamientos para ganarnos el amor de Dios, sino porque ya nos sabemos amados por Él: “Por el contrario, el amor de Dios es la condición para nuestra justicia. Miramos verdaderamente los mandamientos, según la voluntad de Dios, si reconocemos su amor por nosotros, tal como Cristo lo revela al mundo”.

Un amor sin “peros” ni “quizás”

El Papa insiste en que “las palabras de Jesús son una invitación a la relación, no un chantaje”. Por ello, el Señor nos manda amarnos unos a otros como Él nos ha amado: “es el amor de Jesús el que hace nacer el amor en nosotros. Cristo mismo es el criterio, la regla del amor verdadero; aquel que es fiel para siempre, puro e incondicional”, asegura el Papa.

Y añade que se trata de un amor que no conoce reservas ni condiciones: “aquel que no conoce el “pero” ni el “quizá”, que se entrega sin pretender poseer, y que da vida sin pedir nada a cambio”.

Cuando amamos a Dios, nos amamos unos a otros

Después, el Papa recuerda que, dado que “Dios nos ama primero, también nosotros podemos amar” y que “cuando amamos verdaderamente a Dios, nos amamos verdaderamente unos a otros”.

Para explicarlo, añade una imagen sencilla y profunda: “sucede como con la vida, que solo quien la ha recibido puede vivir; del mismo modo, solo quien ha sido amado puede amar”.

Un camino de vida nacido del amor de Dios

El Santo Padre además subraya que los mandamientos del Señor no son una imposición externa, sino el camino hacia la salvación: “Los mandamientos del Señor son, por tanto, una forma de vida que nos sana de los amores falsos”

Y precisamente porque Dios ama al ser humano – continúa – el Señor no lo deja solo en las pruebas de la vida, sino que le promete el don del Paráclito, es decir, el Abogado defensor, el «Espíritu de la Verdad»:

“Es un don que el mundo no puede recibir, mientras se obstine en el mal que oprime al pobre, excluye al débil y mata al inocente. Mientras que, quien corresponde al amor que Jesús tiene hacia todos, encuentra en el Espíritu Santo un aliado que nunca falla”.

Para concluir, el Papa recuerda que el cristiano está llamado a ser testimonio constante del amor de Dios en todo momento y lugar: “Esta palabra no significa una idea de la mente humana, sino la realidad de la vida divina, por la cual todas las cosas han sido creadas de la nada y redimidas de la muerte”.

Un grupo de españoles durante el Regina Caeli de este VI domingo de Pascua.  (@Vatican Media)

Se vuelven sombríos la mirada y el tono de voz del Papa León XIV cuando, al final del Regina Caeli de hoy, 10 de mayo, en la Plaza de San Pedro, dirige un pensamiento a la región del Sahel. Una porción del mundo alejada de los focos mediáticos pero que está en el centro, en estas semanas, de una escalada de tensiones y violencias.

“He conocido con preocupación las noticias sobre el aumento de la violencia en la región del Sahel, en particular en Chad y en Malí, golpeados por recientes ataques terroristas”.

En Chad se cuentan más de 40 muertos en dos días de violentos enfrentamientos intercomunitarios que afectaron, hace algunas semanas, a la provincia de Wadi-Fira, en el este del país. Una violencia que ha golpeado una zona ya marcada por tensiones profundas, dejando tras de sí heridos y aldeas devastadas. 

Lo mismo ocurre en Malí, donde una nueva ola de ataques por parte de combatientes yihadistas del grupo JNIM, afiliado a Al Qaeda, ha provocado en los últimos días la muerte de al menos 70 personas, según informan fuentes locales y fuerzas de seguridad.

Justamente ayer el Papa, al recibir a los miembros de la Fundación Juan Pablo II para el Sahel, pidió justicia para los pueblos de esta parte de África, exhortando “al respeto y a la promoción de la dignidad humana inalienable” de su gente. Este domingo, en la Plaza de San Pedro, expresa su preocupación e impulsa cualquier esfuerzo por la paz.

“Aseguro mi oración por las víctimas y mi cercanía a quienes sufren. Deseo que cese toda forma de violencia e impulso todo esfuerzo por la paz y el desarrollo en esa amada tierra”.

El agradecimiento a Canarias

La mirada del Papa se dirige luego hacia el pueblo de las Islas Canarias.

En español, León XIV dice “gracias” porque, después de haber acogido a cientos de miles de migrantes en los últimos años, los canarios han mostrado nuevamente un espíritu de solidaridad al recibir en Tenerife al buque de crucero Hondius, de bandera neerlandesa, en el centro del brote más delicado del nuevo virus que habría contagiado a ocho personas (cinco de ellas confirmadas por la OMS) y provocado tres muertes: una pareja neerlandesa y una mujer alemana.

Mientras se desarrolla una red de controles que involucra a Europa, África, América y organismos sanitarios internacionales, y mientras el caso revive los fantasmas de la época del Covid-19, el Hondius llegó antes del amanecer de hoy a Tenerife, con los muelles del puerto industrial de Granadilla de Abona aislados, vehículos militares en espera y una cadena de traslado pensada para evitar cualquier contacto con la población local.

Desde la ventana del Palacio Apostólico, el Papa agradece la “cálida acogida” y se muestra contento de encontrarse con la gente de Canarias en el marco de su viaje a España del 6 al 12 de junio, que prevé visitas a dos de las islas canarias: Gran Canaria y Tenerife.

“Quiero agradecer la acogida que caracteriza al pueblo de las islas Canarias por permitir la llegada del crucero Hondius con los enfermos de hantavirus, estoy contento de poder encontrarme con vosotros el próximo mes en mi visita a las islas.”

Saludo fraterno a la Iglesia copta

Por parte del Papa, finalmente, el recuerdo de la “Jornada de la amistad copto-católica”, una de las más importantes fechas del diálogo ecuménico instituida en 2013, a cuarenta años del encuentro entre el Papa Pablo VI y el patriarca copto Shenouda III en 1973, y celebrada cada 10 de mayo. León XIV envía un “saludo fraterno” al Papa Tawadros II, a quien aún no ha podido conocer.

El patriarca copto, sin embargo, envió una carta de felicitación al Pontífice con ocasión de su elección en 2025, y ambos tuvieron también una llamada telefónica. En espera de un encuentro —como ha ocurrido numerosas veces durante el pontificado de Francisco— el Papa León dice rezar por “toda la amada Iglesia copta”:

“Con la esperanza de que nuestro camino de amistad nos lleve a la unidad perfecta en Cristo, que nos ha llamado ‘amigos’”.

Un pensamiento especial para todas las madres

No falta, finalmente, en los pensamientos y palabras del Papa, un “pensamiento especial” para todas las madres, celebradas hoy en Italia y en varios países del mundo. León las encomienda a todas a la “intercesión de María, la madre de Jesús y nuestra”.

“Recemos con afecto y gratitud por cada madre, especialmente por aquellas que viven en condiciones más difíciles. ¡Gracias! ¡Que Dios os bendiga!”

Regina Caeli, 10 de mayo de 2026 - Papa León XIV. Crédito: Vatican News - Español

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