El Dicasterio para la Doctrina de la Fe declaró este jueves que la Fraternidad Sacerdotal San Pío X se encuentra en situación de cisma | Crédito: Fraternidad Sacerdotal San Pío X
2 de julio de 2026
Por Victoria Cardiel | ACI Prensa
El Dicasterio para la Doctrina de la Fe del Vaticano declaró este jueves que la Fraternidad Sacerdotal San Pío X se encuentra en situación de cisma y advirtió que los fieles laicos que se adhieran formalmente a la institución serán considerados cismáticos y quedarán excomulgados.
La decisión se produce después de la consagración episcopal, sin mandato pontificio, de cuatro obispos en Ecône (Suiza), celebrada este miércoles.
“Se amonesta a los clérigos y a los fieles laicos a no adherirse al cisma de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, pues incurrirían ipso facto en la pena de excomunión latae sententiae”, señala la declaración vaticana, firmada por el prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, el Cardenal Víctor Manuel Fernández; por el secretario para la Sección Doctrinal, Mons. Armando Matteo; y por el secretario para la Sección Disciplinar, el arzobispo John J. Kennedy.
Asimismo, el documento subraya que tanto el obispo español Alfonso de Galarreta como el suizo Bernard Fellay, ejecutores de las consagraciones episcopales sin mandato pontificio y contra la voluntad del Sumo Pontífice, realizaron “un acto de naturaleza cismática”.
Por ello, De Galarreta, Fellay, así como los sacerdotes ordenados ordenados de forma ilícita (Pascal Schreiber, Michael Goldade, Michel Poinsinet de Sivry y Marc Hanappier) fueron excomulgados automáticamente. Tanto De Galarreta como Fellay habían sido previamente excomulgados en 1988.
El documento fundamenta la decisión en dos disposiciones del Código de Derecho Canónico: el canon 1387 -que explicita la excomunión del obispo que consagra a alguien como obispo sin mandato pontificio, así como quien recibe dicha consagración; y el canon 1364 § 1 que dispone que el apóstata, el hereje o el cismático incurre en excomunión automática.
En este contexto, el cisma implica el rechazo de la autoridad del Romano Pontífice o la ruptura de la comunión con la Iglesia católica. La pena se produce de manera automática desde el momento en que se comete el delito canónico.
Decreto y Nota explicativa. Crédito: Vatican News
Una declaración de cisma
El Vaticano acompañó la decisión con una nota explicativa en la que sostiene que las recientes consagraciones episcopales han configurado formalmente el delito de cisma.
“En el fiel ejercicio de las funciones que le han sido confiadas, considera necesario constatar que dicho acto ha configurado el delito de cisma, con las consiguientes consecuencias canónicas para los ministros sagrados y los fieles laicos implicados”, señala el documento.
La nota recuerda además que “tal desobediencia —que lleva consigo un rechazo práctico del Primado romano— constituye un acto cismático”, citando la carta apostólica Ecclesia Dei publicada por San Juan Pablo II, en 1988 tras las consagraciones episcopales realizadas por Mos. Marcel Lefebvre, fundador de la fraternidad en 1970.
Consecuencias canónicas para los fieles y los sacerdotes de la fraternidad
A partir de esta constatación, el Dicasterio establece una serie de consecuencias canónicas de gran alcance. En primer lugar, sostiene que los ministros sagrados pertenecientes a la Fraternidad Sacerdotal San Pío X “se encuentran en situación de cisma” y, por tanto, deben ser considerados cismáticos, quedando sujetos a la excomunión prevista por el canon 1364 § 1 del Código de Derecho Canónico.
Asimismo, señala que los fieles laicos que se adhieran formalmente a la Fraternidad, en las condiciones definidas por la Nota explicativa del Pontificio Consejo para los Textos Legislativos de 1996, también deben ser considerados cismáticos y, en consecuencia, excomulgados.
Sacramentos inválidos
Aunque los sacerdotes de la Fraternidad están suspendidos, el Papa Francisco les concedió facultades para confesar y asistir matrimonios. Ahora estas facultades quedaron invalidadas.El documento precisa que los ministros de la Fraternidad administran los sacramentos de manera ilícita y sostiene que tanto las confesiones impartidas por sus sacerdotes como los matrimonios celebrados con su asistencia carecen de validez canónica.
Finalmente, la Santa Sede manifiesta su disposición a recibir “con sincero afecto y viva preocupación pastoral” a quienes deseen regresar a la plena comunión con la Iglesia e indica que los nuncios apostólicos facilitarán los procedimientos que los ordinarios podrán aplicar en cada caso.
El texto concluye con una exhortación a los fieles para que permanezcan en comunión con el Romano Pontífice y se abstengan de participar en celebraciones o actividades promovidas por la Fraternidad Sacerdotal San Pío X.
La celebración en Ecône con motivo de la consagración de cuatro nuevos obispos de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X. Crédito: Vatican News
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