Tiempo Litúrgico: Ordinario. Semana XXII - Feria.
Color del día: Verde.
Memoria libre:
Antífona de entrada
Sal 85, 3. 5
Piedad de mí, Señor, que a ti te estoy llamando todo el día, porque tú, Señor, eres bueno y clemente, rico en misericordia con los que te invocan.
Oración colecta
Dios todopoderoso, que posees toda perfección, infunde en nuestros corazones el amor de tu nombre y concédenos que, al crecer nuestra piedad, alimentes todo bien en nosotros y con solicitud amorosa lo conserves. Por nuestro Señor Jesucristo.
PRIMERA LECTURA
El hombre natural no capta lo que es
propio del Espíritu de Dios; en cambio,
el hombre espiritual lo juzga todo
Lectura de la 1ª carta del apóstol
san Pablo a los Corintios 2, 10b-16
Hermanos:
El Espíritu lo sondea todo, incluso lo profundo de Dios. Pues, ¿quién conoce lo íntimo del hombre, sino el espíritu del hombre, que está dentro de él? Del mismo modo, lo íntimo de Dios lo conoce solo el Espíritu de Dios.
Pero nosotros hemos recibido un Espíritu que no es del mundo; es el Espíritu que viene de Dios, para que conozcamos los dones que de Dios recibimos.
Cuando explicamos verdades espirituales a hombres de espíritu, no las exponemos en el lenguaje que enseña el saber humano, sino en el que enseña el Espíritu. Pues el hombre natural no capta lo que es propio del Espíritu de Dios, le parece una necedad; no es capaz de percibirlo, porque sólo se puede juzgar con el criterio del Espíritu.
En cambio, el hombre espiritual lo juzga todo, mientras que él no está sujeto al juicio de nadie. «¿Quién ha conocido la mente del Señor para poder instruirlo?». Pues bien, nosotros tenemos la mente de Cristo.
Palabra de Dios.
Reflexión sobre la Primera Lectura
El profeta Isaías nos decía: "Porque mis pensamientos (los de Dios) no son sus pensamientos ".
Hoy san Pablo nos explica por qué. Cuando el hombre es dirigido por el Espíritu, cuando el Espíritu es la luz de su mente y de su corazón, ve y juzga todo de manera distinta, por ello es que sus criterios y su manera de razonar es muchas veces diametralmente opuesta a la del mundo; por lo tanto, muchas veces es incomprendido e incluso tenido por "loco".
Sólo con la luz del Espíritu somos capaces de ver este mundo como Dios lo creó, y al mismo tiempo de descubrir la gran brecha que el pecado ha creado entre este mundo pensado por Dios y el que hemos construido. El hombre que ora diariamente notará cómo cada día las cosas, las personas, y en general todo el mundo, se ve bajo una perspectiva diferente.
Por ello, el trato que tiene para con los hijos, el cónyuge, los empleados, los compañeros, es diferente, es siempre positivo, alegre. No hay problema que no tenga solución, ni dificultad que no se pueda superar.
Salmo responsorial
Sal 144, 8-9. 10-11. 12-13ab. 13cd-14
R. El Señor es justo en todos sus caminos.
- El Señor es clemente y misericordioso, lento a la cólera y rico en piedad; el Señor es bueno con todos, es cariñoso con todas sus criaturas. R.
- Que todas tus criaturas te den gracias, Señor, que te bendigan tus fieles. Que proclamen la gloria de tu reinado, que hablen de tus hazañas. R.
- Explicando tus hazañas a los hombres, la gloria y majestad de tu reinado. Tu reinado es un reinado perpetuo, tu gobierno va de edad en edad. R.
- El Señor es fiel a sus palabras, bondadoso en todas sus acciones. El Señor sostiene a los que van a caer, endereza a los que ya se doblan. R.
Aclamación antes del Evangelio
Lc 7, 16
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
Un gran Profeta ha surgido entre nosotros. Dios ha visitado a su pueblo. R.
EVANGELIO
Sé quién eres: el Santo de Dios
Lectura del santo Evangelio
según san Lucas 4, 31-37
En aquel tiempo, Jesús bajó a Cafarnaún, ciudad de Galilea, y los sábados les enseñaba.
Se quedaban asombrados de su enseñanza, porque su palabra estaba llena de autoridad.
Había en la sinagoga un hombre poseído por un espíritu de demonio inmundo y se puso a gritar con fuerte voz: «¡Basta! ¿Qué tenemos que ver nosotros contigo, Jesús Nazareno? ¿Has venido a acabar con nosotros? Sé quién eres: el Santo de Dios».
Pero Jesús le increpó diciendo: «¡Cállate y sal! de él».
Entonces el demonio, tirando al hombre por tierra en medio de la gente, salió sin hacerle daño.
Quedaron todos asombrados y comentaban entre sí: «¿Qué clase de palabra es esta? Pues da órdenes con autoridad y poder a los espíritus inmundos, y salen».
Y su fama se difundía por todos los lugares de la comarca.
Palabra del Señor.
Reflexión sobre el Evangelio
Jesús aparece haciendo lo que anunció en los inicios de su ministerio, que ha venido a traer libertad a los cautivos. En este caso, dando libertad a este hombre atormentado ante el que Jesús actúa con autoridad, no hace ninguna oración especial, simplemente lo libera con el poder divino que tiene. Este hombre tenía ese tormento terrible que no le permitía vivir en paz.
Hoy hay muchas cosas que nos atormentan que no tienen este origen, pero sin duda nos quitan la paz. Desde situaciones económicas, familiares, enfermedades, la incertidumbre del futuro, del trabajo y tantas cosas más, ante las que el Señor hoy nos dice “la paz sea contigo” así como liberó a este hombre, el Señor nos quiere a todos libres.
Libres para amar, para abandonarnos a su misericordia, para ser testimonio vivo de su amor; esa misma autoridad aparece hoy ante nosotros y lo único que nos pide es caminar de su mano y recuperar la paz, poniendo lo que a nosotros nos toca, Jesús nos recuerda que no somos de este mundo, esto es pasajero.
Este mundo que nos presenta grandes retos, se convierte en un mensaje fuerte para sus discípulos, un mensaje que a más de uno le haría pensar dos veces si realmente valdría la pena arriesgarlo todo.
Primero, dejando claro que el mundo los va a odiar por seguirlo y les deja muy claro que no pueden olvidar que no se trata de ellos, sino del mismo Jesús; ellos ya han sido testigos de cómo el pueblo de Israel se siente retado por la forma de vivir de Jesús y por eso lo rechaza, y ese rechazo puede llegar al odio, a la ira, como cuando lo quisieron despeñar después de leer el pasaje de Isaías, así será con ellos.
San Juan Pablo II hacía referencia a que si bien el término “mundo” representa el ambiente hostil a Dios y al Evangelio por no aceptar la luz, por no reconocer al Padre ni al Espíritu de verdad y estar lleno de odio hacia Cristo y sus discípulos, también el concepto de mundo es al que está destinado el mensaje de la salvación: «Tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo único, para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna».
Somos destinatarios de este mensaje de salvación, no temamos, Jesús es el mismo ayer, hoy y siempre y está contigo, vivamos el día de hoy conscientes de que Él está con nosotros y pongamos todas nuestras cargas en sus manos para que nos libere.
Antífona de comunión
Cf. Sal 30, 20
Qué bondad tan grande, Señor, reservas para los que te temen.
Comunión espiritual
Creo, Jesús mío, que estás real y verdaderamente en el cielo y en el Santísimo Sacramento del Altar.Te amo sobre todas las cosas y deseo vivamente recibirte dentro de mi alma, pero no pudiendo hacerlo ahora sacramentalmente, ven al menos espiritualmente a mi corazón.Y como si ya te hubiese recibido, me abrazo y me uno del todo a Ti. Señor, no permitas que jamás me aparte de Ti. Amén
Oración después de la comunión
Saciados con el pan de la mesa del cielo, te pedimos, Señor, que este alimento de la caridad fortalezca nuestros corazones y nos mueva a servirte en nuestros hermanos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Oración
Espíritu Santo, ya que me conoces y que soy patente ante ti, muéstrame qué hay en mí que aún no es como Jesús pide y qué cosas has transformado hasta ahora, para esforzarme en cambiar aquellas y seguir firme en éstas.
Acción
Hoy me daré más tiempo en mi oración personal y haré un análisis de cómo, poco a poco, he ido adquiriendo el modo de pensar de Cristo y en qué partes de mi vida aún no.
Fuentes:
Archidiócesis de Madrid, Evangelización Activa, La Misa de Cada Día (CECOR), ACI Prensa.
Verificado:
Ordo Temporis, Ciclo A, 2025-2026, Conferencia Episcopal de Costa Rica (CECOR).
%20y%20beata%20Isabel%20Cristina%20-%2001%20Setiembre.jpg)