Peregrinos en la Plaza de San Pedro hoy, 25 de octubre. (VATICAN MEDIA)
25 octubre 2026
Ariana Pernía Paolini – Ciudad del Vaticano | Vatican News
► Amar a Dios y amar al prójimo, no como una imposición, sino como un deseo que nace de la comunión con Cristo; fue el mensaje prominente que dirigió el Papa León XIV a los fieles presentes en la Plaza de San Pedro, antes de recitar el Ángelus este domingo 25 de octubre.
► Tras recitar el Ángelus desde el Palacio Apostólico, este domingo 25 de octubre, el Santo Padre reforzó su invitación a rezar por la paz e hizo un vehemente llamado al cese de las hostilidades en Yemen.
El primer precepto de la Iglesia no se trata de un mandato superfluo, sino de una auténtica necesidad de responder al amor que Dios entrega a sus hijos, fue la reflexión que el Santo Padre dedicó esta mañana a los feligreses congregados en la Plaza de San Pedro, previo al inicio de la oración mariana del Ángelus.
La exhortación del Papa León partió del Evangelio según San Mateo, en él, detalló el Pontífice, «un doctor de la Ley, para poner a prueba a Jesús, le pregunta: “¿Cuál es el mandamiento más grande de la Ley?” (v. 36). El Maestro responde citando un pasaje del Deuteronomio: “Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas”».
En consecuencia, rememoró el Sucesor de Pedro, «Cristo indica como elemento central de la relación con Dios la dimensión del amor. No es suficiente saber que Dios existe, que es único o que es omnipotente; el Señor nos pide una relación personal: el único y verdadero Dios quiere ser nuestro Dios».
«En el encuentro con Él, el mandamiento del amor no es una obligación ni una imposición. No se puede amar “por mandato”. El amor a Dios es la exigencia propia del deseo del hombre, que halla su cumplimiento en la comunión con Él».
Los peregrinos congregados en la Plaza de San Pedro para recitar junto al Papa León XIV el Ángelus dominical. (VATICAN MEDIA)
Segundo mandamiento: Una regla que surge de la misma fuente
A partir de esta premisa, el Romano Pontífice continuó su meditación al compartir a los presentes que el primer mandamiento no se halla aislado, sino que «El Señor une un segundo: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”»; por lo tanto, resulta en una regla sagrada que, según León XIV, proviene de «la misma fuente».
«Por eso, dice Jesús, es semejante a la primera. De la relación íntima con Dios somos capaces de mirarnos a nosotros mismos y al prójimo con la misma mirada de Cristo».
Es así, que el Santo Padre manifestó que poner al poner en práctica ambos mandamientos «se vence el egoísmo y también el amor por uno mismo se hace caridad; nuestra existencia se dirige hacia el otro y se hace don para quien está a nuestro lado».
Sin amor, la esperanza es vana
Antes de finalizar su discurso, el Papa León retomó las palabras de Santa Teresa del Niño Jesús, quien, consideró él, comprendió la trascendencia de las dos reglas divinas que encabezan los mandamientos de la Iglesia, al afirmar que «solo el amor puede hacer actuar a los miembros de la Iglesia; si este amor llegara a apagarse, ya no se anunciaría más el Evangelio».
Por tal motivo, el Vicario de Cristo afirmó con vehemencia a los fieles que, «sin él -amor-, en efecto, nuestra fe se vería privada de su contenido, nuestras buenas obras se reducirían a moralismo, nuestra esperanza sería vana».
Tras animar a la Iglesia a amar, el Santo Padre pidió a Dios la gracia «de un corazón nuevo, capaz de acoger y de vivir el gran mandamiento. Que interceda por nosotros la Virgen María, en cuyo corazón inmaculado no hay más que amor».
«Queridos amigos, no podemos amar verdaderamente a Dios sin que ese amor se desborde hacia los hermanos y las hermanas. Y no podemos amar realmente a nuestro prójimo sino como hijos de un mismo Padre que nos amó primero en su Hijo Jesús».
Crisis humanitaria en Yemen. (AFP or licensors)
Frente a 20 mil fieles presentes en la Plaza de San Pedro, el Papa León XIV manifestó su preocupación ante «la grave situación humanitaria en Yemen, en particular en la ciudad de Taiz, donde la población sufre por la falta de alimentos, agua y atención médica».
«Dirijo un sentido llamamiento para que cesen las hostilidades y se garantice al pueblo yemení y a todos los pueblos de la región la posibilidad de vivir en paz».
Bajo este contexto, el Romano Pontífice recordó también el lamentable «atentado terrorista contra los fieles de la iglesia ortodoxa de San Jorge en Hammoud, Jordania», por quienes, aseguró, se mantiene en oración, especialmente «por cuantos resultaron muertos y heridos el pasado viernes».
Por tal motivo, León XIV reiteró su cercanía hacia «comunidad y todo el país, que se distingue por la convivencia pacífica y el respeto entre las diferentes religiones».
Unirse en oración en Asís
Estos hechos violentos, motivaron al Santo Padre a insistir ante miles de feligreses en su llamado a continuar rezando por la paz desde cualquier parte del mundo y, de forma especial, desde Asís donde se conmemorarán los 40 años del Encuentro «Paz desarmada y desarmante».
«Pasado mañana, 27 de octubre, unámonos espiritualmente a los Jefes de las Iglesias y a los Líderes religiosos que se reunirán en Asís con motivo del 40.º aniversario del Encuentro convocado por San Juan Pablo II. Nunca como hoy resulta tan evidente que las guerras, además de sembrar muerte y destrucción, empobrecen y perjudican al mundo. ¡Que el Señor inspire decisiones de diálogo y de paz!».
Sin embargo, a causa de su reciente cirugía y por los consejos de sus médicos tratantes, el Papa León no podrá asistir en presencia al evento.
Su saludo a los peregrinos
Posteriormente, el Santo Padre se dirigó a los fieles presentes en la Plaza de San Pedro, les dio la bienvenida y agradeció la presencia de los miembros del Centro Académico Romano Fundación, que vinieron desde España; del grupo del St. Ciaran’s College de Ballygawley, quienes llegaron desde Irlanda, y a las escuelas «San Juan Pablo II» de la diócesis de Opole, de Polonia.
Asimismo, saludó a los responsables del Ceremonial de algunos ministerios y oficinas gubernamentales italianos, así como a los miembros de la «Asociación “Solidaridad en Buenas Manos”, de Castiglion Fiorentino, y al grupo de personas de la misma edad procedentes de Concorezzo, que han venido en peregrinación con motivo de sus 70 años».
Ángelus 25 de octubre de 2026 - Papa León XIV. Crédito: Vatican News - Español
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