Tiempo Litúrgico: Ordinario. Semana XXIX - Feria.
Color del día: Verde.
Memoria libre:
Antífona de entrada
Lc 12, 42
Éste es el siervo fiel y prudente a quien el Señor puso al frente de su familia.
Oración colecta
Señor Dios, que en tu inefable providencia te dignaste elegir a san José como esposo de la santísima Madre de tu Hijo, concédenos que merezcamos tener como intercesor en el cielo a quien veneramos como protector en la tierra. Por nuestro Señor Jesucristo.
PRIMERA LECTURA
El misterio de Cristo ha sido
revelado ahora: también los gentiles
son coherederos de la promesa
Lectura de la carta del apóstol
san Pablo a los Efesios 3, 2-12
Hermanos:
Habéis oído hablar de la distribución de la gracia de Dios que se me ha dado en favor de vosotros, los gentiles. Ya que se me dio a conocer por revelación el misterio, sobre el cual acabo de escribiros brevemente.
Leedlo y veréis cómo comprendo yo el misterio de Cristo, que no había sido manifestado a los hombres en otros tiempos, como ha sido revelado ahora por el Espíritu a sus santos apóstoles y profetas: que también los gentiles son coherederos, miembros del mismo cuerpo y participes de la misma promesa en Jesucristo, por el Evangelio, del cual soy yo servidor por la gracia que Dios me dio con su fuerza y su poder.
A mí, el más insignificante de todos los santos, se me ha dado esta gracia de anunciar a los gentiles la riqueza insondable que es Cristo; e iluminar la realización del misterio, escondido desde el principio de los siglos en Dios, creador de todo.
Así, mediante la Iglesia, los principados y potestades celestes conocen ahora la multiforme sabiduría de Dios, según el designio eterno, realizado en Cristo, Señor nuestro, por quien tenemos libre y confiado acceso a Dios por la fe en él.
Palabra de Dios.
Reflexión sobre la Primera Lectura
Mientras que los judíos pensaban que la salvación pertenecía sólo a ellos, que Dios hacía diferencia entre un pueblo y otro, san Pablo declara que esto no es verdad y que el proyecto de salvación de Dios para el hombre debe ser considerado un misterio.
Dios ha llamado a todos y a cada uno de los hombres de este mundo a participar de su amor y de su verdad. Los únicos que no participarán de ella son los que, como el mismo Jesús dice: "se nieguen a creer".
Este proyecto de salvación universal que estaba oculto, se revela ahora por medio de la Iglesia. San Pablo es claro: la riqueza de la gracia es INCALCULABLE y abarca a todos los hombres, aunque ellos no lo sepan.
Es nuestra función por lo tanto, como miembros de esta Iglesia, hacer del conocimiento de todos, el gran amor que Dios tiene por cada uno de nosotros, pues ha entregado a su Hijo para que todo el que crea en él tenga vida, y la tenga en abundancia.
No podemos estar tranquilos hasta que todos los hombres de esta tierra sepan que Dios les ama y que los llama a vivir en comunión con él por medio de la fe en Cristo Jesús.
Parecería extraño, pero en nuestros días hay personas que conviven diariamente con nosotros y no saben que Dios les ama y que Cristo murió por ellos. Tú puedes ser el canal para que el proyecto salvífico de Dios, llegue a estas personas.
Salmo responsorial
Is 12, 2-3. 4bcde. 5-6
R. Sacaréis aguas con gozo
de las fuentes del Salvador.
- «Él es mi Dios y Salvador: confiaré y no temeré, porque mi fuerza y mi poder es el Señor, él fue mi salvación». Y sacaréis aguas con gozo de las fuentes de la salvación. R.
- «Dad gracias al Señor, invocad su nombre, contad a los pueblos sus hazañas, proclamad que su nombre es excelso». R.
- Tañed para el Señor, que hizo proezas, anunciadlas a toda la tierra; gritad jubilosos, habitantes de Sión: porque es grande en medio de ti el santo de Israel. R.
Aclamación antes del Evangelio
Mt 24, 42a. 44
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
Estad en vela y preparados, porque a la hora que menos penséis viene el Hijo del hombre. R.
EVANGELIO
Al que mucho se le dio,
mucho se le reclamará
Lectura del santo Evangelio
según san Lucas 12, 39-48
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Comprended que si supiera el dueño de casa a qué hora viene el ladrón velaría y no le dejaría abrir un boquete en casa.
Lo mismo vosotros, estad preparados, porque a la hora que menos penséis viene el Hijo del hombre».
Pedro le preguntó: «Señor, ¿dices esta parábola por nosotros o por todos?».
Y el Señor le dijo: «¿Quién es el administrador fiel y prudente a quien el señor pondrá al frente de su servidumbre para que reparta la ración de alimento a sus horas?
Bienaventurado aquel criado a quien su señor, al llegar, lo encuentre portándose así. En verdad os digo lo pondrá al frente de todos sus bienes.
Pero si aquel criado dijere para sus adentros: «Mi señor tarda en llegar», y empieza a pegarles a los criados y a criadas, a comer y beber y emborracharse, vendrá el señor de ese criado el día que no espera y a la hora que no sabe y lo castigará con rigor, y le hará compartir la suerte de los que no son fieles.
El criado que, conociendo la voluntad de su señor, no se prepara ni obra de acuerdo con su voluntad, recibirá muchos azotes; pero el que, sin conocerla, ha hecho algo digno de azotes, recibirá pocos.
Al que mucho se le dio, mucho se le reclamará; al que mucho se le confió, más se le pedirá».
Palabra del Señor.
Reflexión sobre el Evangelio
Hermanos, Jesús nos presenta hoy una pregunta que toca profundamente nuestra vida: ¿qué estamos haciendo con aquello que Dios nos ha confiado? El Señor habla del administrador fiel que espera a su amo y cumple responsablemente su tarea; no sabe cuándo regresará, pero precisamente por eso permanece vigilante.
En la tradición bíblica, el administrador de una casa no era el dueño; recibía bienes y responsabilidades que pertenecían a otro. Así también nosotros: la vida, la familia, los dones, el tiempo y la fe son regalos que Dios pone en nuestras manos.
San Juan Crisóstomo veía en este pasaje una advertencia especialmente seria para quienes reciben una responsabilidad sobre otros: cuanto mayor es la responsabilidad, mayor será también la cuenta que habremos de rendir.
La Iglesia nos recuerda que incluso nuestros bienes son una responsabilidad recibida de la Providencia. El Catecismo enseña: ‘El hombre es administrador de la Providencia.’ Y el Concilio Vaticano II recuerda que todos los bautizados participan, según sus dones, en la misión de la Iglesia.
Cristo es el Señor que viene, pero también es el Servidor que nos enseña cómo administrar, Él no utiliza la autoridad para dominar, sino para servir. Por eso, la verdadera fidelidad no consiste solamente en esperar al Señor, sino en que, cuando llegue, nos encuentre sirviendo.
En la vida comunitaria podemos caer en la tentación de pensar: ‘Todavía hay tiempo’, pero la vigilancia cristiana no es miedo, es vivir cada día como una oportunidad para hacer el bien. ‘Al que mucho se le dio, mucho se le reclamará; y al que mucho se le confió, más se le pedirá.’
Hoy preguntémonos delante de Dios: ¿qué me ha confiado el Señor y cómo lo estoy administrando? Y hagamos concretamente una cosa: pongamos ese don al servicio de otra persona antes de terminar el día.
Antífona de comunión
Mt 25, 21
Alégrate, siervo bueno y fiel. Entra a compartir el gozo de tu Señor.
Comunión espiritual
Creo, Jesús mío, que estás real y verdaderamente en el cielo y en el Santísimo Sacramento del Altar.Te amo sobre todas las cosas y deseo vivamente recibirte dentro de mi alma, pero no pudiendo hacerlo ahora sacramentalmente, ven al menos espiritualmente a mi corazón.Y como si ya te hubiese recibido, me abrazo y me uno del todo a Ti. Señor, no permitas que jamás me aparte de Ti. Amén
Oración después de la comunión
Renovados con este sacramento que da vida, te rogamos, Señor, que nos concedas vivir para ti en justicia y santidad, a ejemplo y por intercesión de san José, el varón justo y obediente que contribuyó con sus servicios a la realización de tus grandes misterios. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Oración
Señor, gracias por tu amor que no tiene medida, quiero contribuir con tu obra, dame tu gracia para ser el canal para que tu proyecto salvífico llegue hasta las personas que me rodean e incluso, a personas que no conozco.
Acción
Hoy le diré, a las más personas posibles, simple y llanamente que Dios les ama.
Fuentes:
Archidiócesis de Madrid, Evangelización Activa, Misal Católico, La Misa de Cada Día (CECOR), ACI Prensa.
Verificado:
Ordo Temporis, Ciclo A, 2025-2026, Conferencia Episcopal de Costa Rica (CECOR).
