Tiempo Litúrgico: Ordinario. Semana XI - Feria.
Color del día: Verde.
Memoria libre:
Antífona de entrada
Dichosa eres tú, santísima Virgen María, y digna de toda alabanza, porque de ti brotó el sol de justicia, Jesucristo, nuestro Señor, por quien fuimos salvados y redimidos.
Oración colecta
Concédenos, Dios todopoderoso, que tus fieles, que se alegran de estar bajo la protección de la santísima Virgen María, nos veamos libres, por su piadosa intercesión, de todos los males aquí en la tierra y merezcamos llegar a los gozos eternos en el cielo. Por nuestro Señor Jesucristo.
PRIMERA LECTURA
Zacarías, a quien matasteis
entre el santuario y el altar
Lectura del 2° libro de
las Crónicas 24, 17-25
Después de la muerte de Joadá, los jefes de Judá fueron a rendir homenaje al rey, que les hizo caso. Abandonaron el templo del Señor, Dios de sus padres, y sirvieron a los cipos y a los ídolos. Por este pecado la cólera estalló contra Judá y Jerusalén. Les envió profetas para convertirlos al Señor, pero no hicieron caso de sus amonestaciones.
Entonces el Espíritu de Dios vino sobre Zacarías, hijo del sacerdote Joadá, que, erguido ante el pueblo, les dijo: «Así dice Dios: “¿Por qué quebrantáis los mandamientos del Señor? ¡No tendréis éxito! Por haber abandonado al Señor, él os abandona”».
Pero conspiraron contra él y, por mandato del rey, lo apedrearon en el atrio del templo del Señor. El rey Joás, olvidándose del amor que le profesaba Joadá, mató al hijo de este, que murió diciendo: «¡Que lo vea el Señor y lo demande!».
Al cabo de un año, un ejército de Siria se dirigió contra Joás, invadió Judá y Jerusalén, mató a todos los jefes del pueblo y envió todo el botín al rey de Damasco.
Aunque el ejército de Siria contaba con poca gente, el Señor le entregó un ejército enorme, por haber abandonado al Señor, Dios de sus padres. Así se hizo justicia con Joás.
Al marcharse los sirios, dejándolo con múltiples dolencias, sus servidores conspiraron contra él para vengar al hijo del sacerdote Joadá.
Hirieron a Joás en la cama y murió.
Fue sepultado en la Ciudad de David, pero no en el panteón real.
Palabra de Dios.
Salmo responsorial
Sal 88, 4-5. 29-30. 31-32. 33-34
R. Le mantendré eternamente mi favor.
- Sellé una alianza con mi elegido, jurando a David, mi siervo: Te fundaré un linaje perpetuo, edificaré tu trono para todas las edades. R.
- Le mantendré eternamente mi favor, y mi alianza con él será estable. Le daré una posteridad perpetua y un trono duradero como el cielo. R.
- Si sus hijos abandonan mi ley y no siguen mis mandamientos, si profanan mis preceptos y no guardan mis mandatos. R.
- Castigaré con la vara sus pecados y a latigazos sus culpas. Pero no les retiraré mi favor ni desmentiré mi fidelidad. R.
Aclamación antes del Evangelio
2 Cor 8, 9
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
Jesucristo, siendo rico, se hizo pobre para enriqueceros con su pobreza. R.
EVANGELIO
No os agobiéis por el mañana
Lectura del santo Evangelio
según san Mateo 6, 24-34
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Nadie puede servir a dos señores. Porque despreciará a uno y amará al otro; o, al contrario, se dedicará al primero y no hará caso del segundo. No podéis servir a Dios y al dinero.
Por eso os digo: no estéis agobiados por vuestra vida, pensando qué vais a comer o beber, ni por vuestro cuerpo pensando con qué os vais a vestir. ¿No vale más la vida que el alimento, y el cuerpo que el vestido? Mirad los pájaros del cielo: no siembran ni siegan, ni almacenan y, sin embargo, vuestro Padre celestial los alimenta. ¿No valéis vosotros más que ellos?
¿Quién de vosotros, a fuerza de agobiarse, podrá añadir una hora al tiempo de su vida?
¿Por qué os agobiáis por el vestido? Fijaos cómo crecen los lirios del campo: ni trabajan ni hilan. Y os digo que ni Salomón, en todo su fasto, estaba vestido como uno de ellos. Pues, si a la hierba, que hoy está en el campo y mañana se arroja al horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más por vosotros, gente de poca fe? No andéis agobiados, pensando qué vais a comer, o qué vais a beber, o con qué os vais a vestir. Los paganos se afanan por esas cosas. Ya sabe vuestro Padre celestial que tenéis necesidad de todo eso.
Buscad sobre todo el reino de Dios y su justicia; y todo esto se os dará por añadidura. Por tanto, no os agobiéis por el mañana, porque el mañana traerá su propio agobio. A cada día le basta su desgracia».
Palabra del Señor.
Reflexión sobre el Evangelio
El Señor nos habla hoy con mucho amor, pero al mismo tiempo con mucha contundencia. No deja espacio para la duda, no es posible que sirvamos a Dios y al dinero, no es posible que digamos que somos parte de la Iglesia, que estamos en un grupo apostólico, pero cuando salgo de ese ambiente, pongo esos criterios a un lado y me comporto como cualquier pagano, como cualquiera que no conoce ni reconoce a Dios.
¿Esto quiere decir que si tengo dinero me voy a condenar? No, eso no es lo que nos dice, lo que nos hace preguntarnos es ¿qué lugar ocupa el dinero en tu vida, y qué lugar ocupa el dinero en tu corazón? Porque si toda tu energía, todos tus pensamientos, todo lo que haces está enfocado en acumular y acumular, muy probablemente termines desviando tu camino de tu principal misión que es llegar al cielo con los tuyos.
Puedo llegar a tener dinero reconociendo que todo eso es una gracia de Dios que lo permite y si Él ha permitido que tengas esa cantidad de recursos ¿cómo los estás utilizando para ganarte el cielo? Cuando reconoces que eso que tienes te viene de la gracia de Dios, no te cuesta trabajo ayudar al que lo necesita, no te cuesta trabajo prestarle al que sabes que no te va a pagar, porque reconoces que no es tuyo, que Dios lo ha puesto en tus manos para dar frutos agradables a Él.
Santo Tomás de Aquino habla de la posesión de bienes como un elemento necesario para el bien de la virtud nos dice que ‘las riquezas son buenas en la medida en que contribuyen al ejercicio de la virtud’.
Jesús nos pone de ejemplo a las aves y las flores del campo que comparadas contra el ser humano parecerían cosa menor, y sin embargo, Dios las procura de manera que lucen hermosas, “¿Acaso no valen ustedes más que ellas?”, entonces nos invita a no preocuparnos tanto por nuestro futuro, que nuestras necesidades en este mundo no nos hagan perder nuestro objetivo principal que es vivir desde ahora en el Reino de Dios y llevar a nuestras familias y a los que tenemos cerca a vivir en este Reino.
Hoy te invito a meditar sobre qué lugar ocupa tu preocupación por las riquezas, entender si por tratar de acumular más no te estás perdiendo de lo más importante, si no estás faltando a la caridad, al amor y a tus responsabilidades. Si la incertidumbre por tener un futuro más próspero te está haciendo perder la paz, ponla en las manos del Señor y haz hoy lo que te corresponde, que mañana tendrá sus propias preocupaciones.
Antífona de comunión
Cf. Lc 1, 48
El Señor puso sus ojos en la humildad de su esclava. Desde ahora me llamarán dichosa todas las generaciones.
Comunión espiritual
Creo, Jesús mío, que estás real y verdaderamente en el cielo y en el Santísimo Sacramento del Altar.Te amo sobre todas las cosas y deseo vivamente recibirte dentro de mi alma, pero no pudiendo hacerlo ahora sacramentalmente, ven al menos espiritualmente a mi corazón.Y como si ya te hubiese recibido, me abrazo y me uno del todo a Ti. Señor, no permitas que jamás me aparte de Ti. Amén
Oración después de la comunión
Reanimados por el sacramento de salvación, humildemente te pedimos, Señor, que quienes celebramos con veneración la memoria de la santísima Virgen María, Madre de Dios, merezcamos experimentar continuamente el fruto de tu redención. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Fuentes:
Archidiócesis de Madrid, Evangelización Activa, Misal Católico, La Misa de Cada Día (CECOR), ACI Prensa.
Verificado:
Ordo Temporis, Ciclo A, 2025-2026, Conferencia Episcopal de Costa Rica (CECOR).
