Captura de pantalla video Ángelus Papa León XIV
21 junio 2026
Mireia Bonilla y Edoardo Giribaldi – Ciudad del Vaticano | Vatican News
➤ El Papa invita a los fieles a profundizar en su relación con Dios mediante la contemplación y la oración, y asegura que la fuerza del apostolado no depende de técnicas o estrategias, sino de la acción del Espíritu Santo y de la autenticidad de nuestra respuesta.
➤ El Papa recuerda la 75.ª Jornada Mundial del Refugiado, celebrada ayer 20 de junio, y expresa su deseo de que las conciencias de los responsables de las naciones sean iluminadas por la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados.
➤ Manifiesta su pesar por el accidente de tráfico en Brasil que costó la vida a siete jóvenes jugadores de baloncesto. También saluda a los miembros del Diálogo Internacional Pentecostal Católico presentes en la Plaza de San Pedro.
En el XII domingo del Tiempo Ordinario el Papa León XIV se ha asomado desde el balcón del Palacio Apostólico para rezar, como cada domingo a mediodía, el rezo del Ángelus junto a los fieles congregados en la Plaza de San Pedro.
Antes del rezo, el Papa ha reflexionado sobre el Evangelio de este domingo según San Mateo, en el que Jesús envía a sus discípulos en misión y les dice: “Lo que les digo en la oscuridad, díganlo a la luz, y lo que les digo al oído, pregónenlo desde la azotea”. El Papa explica que estas palabras establecen una estrecha relación entre la escucha interior y la misión evangelizadora.
“Establece una relación entre lo que escuchamos “al oído”, es decir, en lo secreto del corazón, y lo que estamos llamados a proclamar a todos, recordándonos que el anuncio del Evangelio es ante todo compartir un encuentro personal con Él, único para cada quien”.
Después ha recordado que la eficacia de la evangelización no depende principalmente de estrategias de comunicación sino de la acción de Dios:
“La fuerza del apostolado, más allá de las técnicas y los instrumentos, se basa en la obra del Espíritu Santo en nosotros y en la autenticidad de nuestra respuesta”.
Encontrar a Dios en medio de las ocupaciones diarias
Una reflexión dominical en la que también ha hablado de la “contemplación” recordando que no es algo reservado a religiosos o monjes, sino que cualquier cristiano puede vivirla en su vida diaria:
“No hay que pensar en el “contemplar” como una experiencia exclusiva, reservada a algunos santos o a los monjes y a los ermitaños. Todos podemos hacerlo, esforzándonos por dedicar, entre los compromisos de cada día, momentos de quietud para permanecer en silencio ante Dios, escuchar su voz, encomendarle nuestras alegrías y nuestras preocupaciones, y revisar con Él nuestra vida”.
Para el Pontífice, dedicar unos minutos al día al Señor, nos hace cada vez más “personas de fe sólida y consciente” y por consiguiente “apóstoles creíbles y libres”. Se trata de una actitud que permite formar “hombres y mujeres capaces de reflejar la luz del Evangelio en todos los ambientes y en todas las situaciones de la vida, testimoniándolo también allí donde su valor no es comprendido ni es aceptado”.
Permanecer fieles al Evangelio en un mundo hostil
El Papa además ha explicado que San Mateo —autor del pasaje bíblico sobre el que ha reflexionado — escribía para comunidades que no tenían una vida fácil: “había una gran tentación de desanimarse y dejarse vencer por el cansancio o el miedo” y que vivían en contextos marcados por la hostilidad y la persecución, una realidad que sigue afectando hoy a numerosos cristianos en distintas partes del mundo:
“Tanto hoy como ayer, es difícil permanecer fieles a las enseñanzas de Jesús y anunciar su Palabra: responder al odio con el amor, a la prepotencia con la mansedumbre, al desánimo con la perseverancia”.
Por eso, la exhortación final del Papa de este domingo ha sido profundizar en las raíces de nuestra fe y de nuestra misión en una relación intensa con Él, porque esto – asegura el Papa – “nos da la fuerza para no rendirnos y seguir transmitiendo a todos, en cualquier circunstancia, su mensaje de esperanza, de amor y de paz. ¡Al mundo le hace mucha falta!”.
Refugiados en Sudán del Sur (AFP). (AFP or licensors)
“Nadie puede volverse hacia otro lado ante quienes buscan protección y seguridad.”
Este es el llamamiento a una acogida que brinde paz, dignidad y confianza en el futuro que se eleva esta mañana, 21 de junio, desde una cálida Plaza de San Pedro. El hemiciclo berniniano, en el primer día del verano, está iluminado por una luz deslumbrante, hasta el punto de que numerosos fieles abren sus paraguas para resguardarse del sol.
Acoger a las víctimas de persecución
Recordando la 75.ª Jornada Mundial del Refugiado, celebrada ayer y promovida por las Naciones Unidas en el aniversario de la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados, creada para proteger a quienes son perseguidos y obligados a abandonar su tierra, León XIV expresa su deseo de que el espíritu que guió su elaboración continúe hoy iluminando las conciencias de los responsables de las naciones.
“Exhorto a todos a acoger a quienes son víctimas de persecución, para que puedan vivir en paz, con dignidad y mirar al futuro con esperanza.”
El Global Trends Report 2025 de la ACNUR, la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados, estima que 117,8 millones de personas —una de cada 70 en todo el mundo— han sido obligadas a huir de conflictos, violencia y persecución. Entre ellas, los niños representan el 38 por ciento.
"La Iglesia cree mientras reza"
Entre los numerosos fieles presentes en la Plaza de San Pedro para el Ángelus dominical, también se encontraban los miembros del Catholic Pentecostal International Dialogue, nacido con el objetivo de promover el respeto mutuo y la comprensión en materia de práctica de la fe entre la Iglesia católica y la pentecostal.
Al saludarlos en inglés, el Papa recuerda que "la Iglesia cree mientras reza" y subraya cómo la reflexión sobre el principio lex orandi, lex credendi es especialmente importante en el tiempo presente.
La oración por el accidente en Brasil
El Pontífice asegura además sus oraciones por los siete jóvenes que el pasado lunes perdieron la vida en un accidente de tráfico en el estado brasileño de Ceará. Los jóvenes formaban parte de un equipo de baloncesto y regresaban a casa en autobús tras haber ganado un torneo de su categoría.
Ángelus, 21 de junio de 2026 - Papa León XIV. Crédito: Vatican News - Español
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