El Papa reza el Ángelus desde el Palacio Apostólico de Castel Gandolfo. Crédito: Daniel Ibañez/EWTN News en ACI Prensa
12 julio 2026
Mireia Bonilla – Daniele Piccini - Ciudad del Vaticano | Vatican News
➤ En su primer Ángelus del año desde la residencia estival de Castel Gandolfo, el Papa León XIV invita a los fieles a aprovechar las vacaciones de verano para dar espacio a la oración y a la Palabra de Dios y así poder volver a la rutina habitual renovados en cuerpo y espíritu.
➤ Después de haber rezado el Ángelus desde la Plaza de la Libertad, en Castel Gandolfo, dirige su pensamiento al recrudecimiento del conflicto en Oriente Medio y a la crisis en Ucrania, invitando a recorrer las vías diplomáticas. En el «Domingo del Mar» expresa su cercanía a todos los trabajadores marítimos y portuarios, cuyas condiciones se ven agravadas por las tensiones militares. Finalmente, recuerda la tradicional peregrinación mariana de los fieles polacos a Jasna Góra.
El Papa León XIV preside el rezo del Ángelus desde la Villa de Castel Gandolfo, residencia de verano donde se encuentra actualmente hasta el próximo 27 de julio. Asomado a la Plaza de la Libertad de la localidad italiana, el Pontífice ha recitado el primero de los tres Ángelus que tiene previsto celebrar durante su estancia.
La parábola del sembrador centra la reflexión dominical de León XIV
Antes de rezar a la Madre del cielo, León XIV ha reflexionado sobre la parábola del sembrador narrada por el evangelista Mateo para recordar la generosidad con la que Dios siembra su Palabra en el corazón de cada persona y la confianza que deposita en la humanidad, incluso cuando encuentra dificultades para que esa semilla dé fruto.
El Papa ha recordado que Jesucristo, "el Verbo hecho hombre", es la semilla que el Padre continúa esparciendo en el mundo para que, a través de su entrega, produzca abundantes frutos de salvación.
“Es verdad que, a veces, encuentra en nosotros un terreno duro e insensible; otras veces, un terreno distraído, semejante al suelo pisoteado de los caminos, al terreno pedregoso o a los matorrales de espinos. Pero hay momentos en los que encuentra una tierra receptiva y fértil, y entonces se producen milagros de amor capaces de cambiar todo lo demás” ha asegurado el Pontífice.
Además, León XIV ha insistido en que Dios nunca deja de sembrar porque conoce la fuerza de su amor, que es "más fuerte que nuestra debilidad".
León XIV destaca la confianza de Dios en cada persona
Después ha hablado de la “generosidad de Dios” para con nosotros, asegurando que "no es ingenua, sino sabia", ya que el Señor sabe descubrir en cada persona posibilidades de bien que muchas veces ni siquiera uno mismo alcanza a reconocer:
“El Señor, que conoce bien el terreno de nuestro corazón mejor de lo que nosotros mismos lo conocemos, no deja de creer en nosotros, en lo que somos y en lo que podemos llegar a ser, día tras día, si con fe nos abandonamos en Él”.
El Papa anima a cultivar la fe durante las vacaciones de verano
Por último, el Santo Padre ha animado a todos los fieles a que aprovechen sus vacaciones de verano no solo para el descanso y el ocio, sino también para dedicar tiempo a la escucha, la lectura y la meditación de la Palabra de Dios:
“Volveremos a nuestras ocupaciones habituales renovados en el cuerpo y en el espíritu, dispuestos a anunciar la Buena Noticia del Evangelio y cada vez con más capacidad de colaborar en el crecimiento del Reino de Dios”.
Petroleros bloqueados en el estrecho de Ormuz, que une el Golfo Pérsico con el Golfo de Omán. (AFP o sus licenciantes).
"Que los vientos de guerra no apaguen la esperanza"
En el primer domingo de su estancia estival en Castel Gandolfo, después de la oración del Ángelus —recitada ante la puerta principal del Palacio Apostólico que se abre a la Plaza de la Libertad—, León XIV dirige un pensamiento a las numerosas zonas del mundo atravesadas por conflictos armados, que causan sufrimiento sobre todo entre la población civil.
El Pontífice alude explícitamente a Oriente Medio, con el recrudecimiento de las tensiones entre Estados Unidos e Irán, tras la esperanza frustrada del acuerdo, y a la crisis en el Líbano. El otro escenario de guerra que preocupa al Papa es el que enfrenta a Rusia y Ucrania, marcado por los intensos ataques de los últimos días contra Járkov, Dnipró, Kiev y Odesa.
"Vuelven, por desgracia, a soplar los vientos de la guerra en Oriente Medio, en Ucrania y en numerosas otras partes del mundo, sembrando violencia, terror y muerte, y golpeando una vez más a tantos inocentes".
El Obispo de Roma anima a no perder la confianza y a reencontrar el camino del diálogo y de la negociación como el único capaz de llevar a una reconciliación estable entre los pueblos.
"No permitamos que estos vientos apaguen la pequeña llama de la esperanza y de la paz, incluso cuando esta parezca frágil y vacilante. Renuevo mi deseo de que se recorra con perseverancia el camino del diálogo, del encuentro y de la diplomacia, el único capaz de conducir a una paz justa y duradera, en la que los pueblos puedan vivir reconciliados, con seguridad recíproca y en el respeto de la dignidad de toda persona".
Una oración por los «trabajadores del mar»
En el día en que la Iglesia católica invita a los fieles a orar por las personas que viven y trabajan en el mar —tradicionalmente celebrado el segundo domingo de julio— y a reflexionar sobre la importancia de un recurso del que depende aproximadamente el 90 % de las actividades del comercio mundial, el Sucesor de Pedro expresa su preocupación por las consecuencias de las guerras sobre las condiciones laborales, ya de por sí difíciles, de este sector.
"Hoy se celebra el «Domingo del Mar». Mi pensamiento se dirige a todos los marinos, pescadores y trabajadores portuarios del mundo que, marcados por la lejanía de sus seres queridos y, en ocasiones, por el temor a los conflictos que atraviesan las rutas marítimas, sostienen con un trabajo paciente y silencioso el comercio y la vida de muchos pueblos".
La devoción de los polacos a la Virgen Negra de Jasna Góra
Como conclusión, León XIV recuerda la secular peregrinación mariana a Częstochowa, una de las manifestaciones de fe más importantes de Polonia y de Europa, que cada año reúne a cientos de miles de fieles que acuden al santuario del Monasterio de Jasna Góra para venerar el célebre icono de la Virgen Negra de Częstochowa.
"Por último, me uno en la oración a los numerosos fieles polacos reunidos en la peregrinación anual ante el icono de Jasna Góra para que, como discípulos misioneros, sean testigos gozosos del Evangelio".
Ángelus 12 de julio de 2026 - Papa León XIV. Crédito: Vatican News - Español
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